top of page
LOGO FONDO BLANCO.jpg

BULGARI acaba de matar el bolso práctico

Las nuevas ICONS Minaudières de Bvlgari no quieren tus llaves, tu gloss ni tu ansiedad digital. No aceptan teléfonos. Son bolsos que se niegan a ser útiles y, justo por eso, se vuelven radicalmente contemporáneos. Objetos pequeños con energía grande. Accesorios que funcionan más como manifiesto que como contenedor.

 


Bajo la dirección de Mary Katrantzou, esta es la primera incursión oficial de la maison romana en territorio minaudière —pero desde el ángulo más disruptivo posible: convertir el accesorio en reliquia emocional. Cada pieza existe entre joya, objeto de culto y arte portátil. Se fabrica como alta joyería. Se sostiene como escultura. Se lleva como amuleto.

 

La colección reprograma cinco códigos eternos —Monete, Serpenti, Tubogas, Divas’ Dream y BVLGARI BVLGARI— en microarquitecturas de metal precioso. Técnicas de alta joyería como lost-wax casting, esmaltado a mano, pavé y engaste de gemas abandonan el cuerpo y colonizan el objeto.

 

Cada minaudière es una cápsula de deseo que no se abre para guardar cosas sino para activar narrativa. Menos capacidad. Más culto. La campaña —fotografiada por Ethan James Green y dirigida creativamente por Ferdinando Verderi— lo lleva todo al plano cultural. Cinco mujeres —Chimamanda Ngozi Adichie, Linda Evangelista, Kim Ji-won, Isabella Rossellini y Sumayya Vally— encarnan cada icono. Pero el plot twist está dentro.

 

Cada minaudière contiene un libro en miniatura escrito por su musa, diseñado para encajar milimétricamente en su interior. Textos sobre creación, memoria, calma, naturaleza y pertenencia convierten estos objetos en cápsulas de pensamiento portátil. No llevas un bolso. Llevas una idea. No llevas lujo. Llevas narrativa.

 

Las ICONS Minaudières no preguntan qué necesitas llevar. Bvlgari responde con un gesto radical: menos cosas, más símbolo.

 

Comentarios


LOGO FONDO BLANCO.jpg
bottom of page