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  • Paula Polizzotto

Dominnico: La aguja española con más talento



“Levantarme todas las mañanas y saber que tengo algo que aportar. Eso me hace feliz”

Si la moda es una forma de expresión universal, Domingo Rodríguez Lázaro elige la libertad como su lenguaje propio. Autodefinido como ‘inquieto, exigente e inconformista’, calificar al hombre detrás de Dominnico, es también calificar su forma de ver la moda. Cinco años han pasado ya desde que lanzara su propia firma y el alicantino puede ahora presumir de haber colocado en su cartera de clientas a celebridades de nivel internacional como Lady Gaga, a quien viste por primera vez en 2017 para el festival de Coachella, a las hermanas Hadid para la Fashion Week de Nueva York en 2018, y un año más tarde, a Rosalía en su tour El Mal Querer. “Ser diseñador ha sido mi pasión desde niño y me siento muy afortunado de haber cumplido este sueño”. Un sueño que detrás lleva mucho esfuerzo, dedicación y pasión por el trabajo. Diseñadas para crear espectáculo, Dominnico se inspira en grandes nombres como Galliano, Mugler o Schiaparelli para crear colecciones futuristas, llenas de color y con la experimentación como bandera. En su moodboard es fácil encontrar recuerdos de sus últimos viajes, referencias a la historia de la moda y del arte y nuevos caminos del lujo para una sociedad reinventada tras la pandemia.








Domingo Rodríguez tiene la suerte de poder dedicarse a lo que para él es su pasión. Y sabiendo que, además, tiene un don para ello. “Levantarme todas las mañanas y saber que tengo algo que aportar. Eso me hace feliz”. En enero de 2020, desfila por primera vez en la MBFW Madrid con su colección Idolatría y a partir de ese invierno, su front row lo concurren personalidades vistas también en los desfiles de Palomo Spain y la atención mediática crece hasta convertirlo en uno de los reyes del juego y la diversión sobre la pasarela.


La heterogeneidad estética es uno de los elementos que hace a esta firma diferente del resto. Extra Life es su última colección presentada de forma digital; en ella proyecta su visión de un space age modernista que trae optimismo y alegría a la primavera del próximo año. Los protagonistas fueron la inspiración manga de estética Kawaii, los videojuegos y complementos del mundo de las motos. “En esta colección hablo del amor adolescente, de la relación entre personas través de las redes sociales, de la necesidad de pertenecer a un grupo y de la libertad”. El diseñador presenta a través de las redes sociales un mensaje muy cuidado donde el color, los volúmenes y el mundo avatar unen el pasado y el presente. “En mis colecciones intento dar un mensaje de respeto hacia cualquier persona”. La sostenibilidad y concienciación por orientar a la industria hacia una moda circular también forma parte de su filosofía, pues utiliza restos de stock para dar nuevas vidas a las prendas (en esta última de tencel y tafetanes reciclados).


Made in Spain, encumbrado a Hollywood e inspirado en Japón, la diversidad y la inclusión son dos constantes en el discurso del alicantino. El futuro se augura brillante para este creador de mundos paralelos que con 18 años ya tenía claro su objetivo en la vida: transmitir nuevas formas de expresión exentas de miedo y llenas de creatividad.