GIVENCHY encuentra su nuevo hombre. Y no está en TIKTOK.
- Redacción Folie

- hace 22 horas
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En una industria donde las marcas parecen competir constantemente por quién consigue al rostro más viral, al fenómeno más reciente o al nombre con mayor impacto algorítmico, Givenchy ha optado por mirar en dirección contraria. Y el resultado se siente como una declaración de intenciones mucho más potente que cualquier comunicado oficial.
Para presentar el universo de su primer desfile masculino al frente de la maison francesa, Burton ha reunido al fotógrafo Juergen Teller y a tres figuras cuya relevancia no necesita presentación ni validación digital: el legendario fotoperiodista Don McCullin, el cineasta y músico Don Letts y el artista Danny Fox. Tres nombres unidos por algo que escasea cada vez más en la moda contemporánea: una identidad propia imposible de replicar.
Las imágenes, fotografiadas por Teller en distintos rincones de Londres, conservan esa estética deliberadamente imperfecta que ha convertido al alemán en uno de los retratistas más influyentes de las últimas décadas. Lo que vemos son individuos reales interactuando con prendas que parecen formar parte natural de sus vidas.
Según ha explicado la propia Burton, cada uno de los protagonistas eligió personalmente las piezas que quería vestir. Un gesto sencillo que revela mucho sobre la filosofía que parece estar construyendo dentro de Givenchy. En lugar de imponer una narrativa cerrada, la diseñadora parece más interesada en observar cómo distintas personalidades interpretan la ropa desde su propia experiencia. El resultado es una campaña donde la sastrería recupera humanidad.
El primer movimiento en Givenchy es sofisticado: recuperar el valor del carácter en una época dominada por la imagen. No está construyendo una marca para hombres que quieren llamar la atención. Está construyendo una marca para hombres que ya la tienen.

















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