KILIAN PARIS presenta HER MAJESTY: poder, delicadeza y deseo en flor
- Redacción Folie

- hace 3 días
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KILIAN PARIS no lanza un perfume: corona una presencia. Her Majesty nace de un instante suspendido en el tiempo, de esos que se quedan grabados en la piel y en la memoria.

Durante un viaje a Japón, Kilian Hennessy encontró en Kioto —entre el Sendero del Filósofo y los cerezos en flor— una revelación: la sakura cayendo como nieve, frágil y feroz a la vez. Esa imagen de gracia en movimiento se convierte ahora en una fragancia que no pide permiso, empodera.
Por primera vez, la Maison se adentra en el territorio del chypre, pero lo hace a su manera: con contraste, tensión y emoción. Creada junto a la perfumista Caroline Dumur e integrada en la familia olfativa Narcotics, Her Majesty es un equilibrio hipnótico entre suavidad y estructura, entre lo etéreo y lo terrenal. Las semillas de ambreta aportan un almizcle natural y envolvente; la rosa florece como símbolo de elegancia y autoridad; el cedro sostiene la composición con firmeza, mientras el cipriol y el musgo de roble profundizan el aroma con un aura casi magnética.
El perfume se mueve como el agua del arroyo que atraviesa el Sendero del Filósofo: una nota acuática fluye y refresca, contrastando con un delicado matiz de melocotón que evoca la ligereza afrutada de la flor de sakura. Cada nota está colocada con precisión milimétrica, construyendo una fragancia que se siente viva, en constante transformación. No es dulce, no es oscura: es ambas cosas, y ahí reside su poder.
Her Majesty es un escudo invisible, una armadura perfumada para quienes entienden la fuerza como algo íntimo y elegante. Una fragancia que no grita, pero deja huella. Que no sigue tendencias, las trasciende. KILIAN PARIS firma así una creación que convierte la delicadeza en poder y la belleza en declaración absoluta.





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