KIM KARDASHIAN y LEWIS HAMILTON: Romance sin etiquetas
- Redacción Folie

- hace 10 horas
- 2 Min. de lectura
No es oficial. No es serio. Y precisamente por eso funciona. Kim Kardashian y Lewis Hamilton están orbitando el mismo espacio —y no pasa desapercibido. Después de ser vistos juntos en una escapada ultra privada por la campiña inglesa y reaparecer horas más tarde en París, la conversación está servida: cercanía, complicidad y una narrativa cuidadosamente contenida.

No hay comunicados, ni alfombras rojas, ni declaraciones grandilocuentes. Lo que hay es tiempo compartido, discreción de cinco estrellas y una energía que se mueve entre lo íntimo y lo estratégico. Según fuentes cercanas, no hablamos de una relación formal, sino de una dinámica más libre, sin exclusividad y sin presión. Adultos haciendo lo suyo.
Kim, que lleva años blindando su vida personal tras una ruptura pública, intensa y prolongada, parece estar jugando otra partida. Menos exposición, más control. Lewis encaja ahí: calmado, sofisticado, con agenda propia y cero interés en convertirse en “la pareja del momento”.
El contexto importa. Hamilton no es un extraño para el universo Kardashian. Su relación con la familia viene de lejos, cuando compartía círculos, cenas y backstage con Kanye West. Precisamente por eso, este nuevo vínculo se maneja con cuidado quirúrgico. No por miedo, sino por evitar ruido innecesario.
Entre quienes rodean a Kim, el tono es claro: Lewis representa un cambio de ritmo. Menos caos, más equilibrio. Menos espectáculo, más presencia. No hay promesas, ni planes a largo plazo. Y eso, hoy, es el verdadero lujo. Kim no busca otro matrimonio. Lewis no quiere jugar a la familia perfecta. Sus agendas mandan, y esta fórmula les funciona.
Esto no va de cuentos románticos. Va de dos figuras hiperexpuestas que eligen cómo, cuándo y con quién compartir su tiempo. Sin etiquetas.





Comentarios