VIVIENNE WESTWOOD y su cápsula inspirada en los querubines de FRANÇOIS BOUCHER
- Redacción Folie

- hace 1 hora
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Vivienne Westwood ha construido un lenguaje visual donde la historia, la rebeldía y la cultura europea conviven de forma natural. Del punk a la sastrería, de los corsés del siglo XVIII a las subculturas contemporáneas, el legado de Vivienne Westwood siempre ha encontrado formas inesperadas de conectar pasado y presente.
Su nueva cápsula limitada, The Spring Cherubs, vuelve precisamente a ese territorio.
La colección toma como punto de partida Le Printemps (Spring), una obra realizada en 1753 por el pintor francés François Boucher dentro de su célebre serie The Four Seasons. Una escena poblada por querubines, flores, cielos abiertos y una atmósfera etérea que ahora aterriza sobre algunas de las siluetas más reconocibles de la casa.
Más que una simple estampación artística, la propuesta funciona como un homenaje a la fascinación que Vivienne Westwood ha mantenido históricamente por el arte rococó europeo. Una influencia que ha aparecido de manera recurrente tanto en sus colecciones como en algunos de los desfiles más memorables de los años noventa.
La pintura aparece reinterpretada en distintos formatos: desde impresiones a gran escala hasta patrones repetitivos que recorren prendas de sastrería y piezas de inspiración más relajada.
Entre los diseños destacados se encuentran la Violin Shirt y la Two Button Krall Shirt, confeccionadas en algodón orgánico y convertidas en auténticos lienzos para la obra de Boucher. También regresa uno de los grandes iconos de archivo de la firma, el Puppy Corset, ahora cubierto por la misma narrativa pictórica que atraviesa toda la colección.
El universo visual se extiende además al calzado y los accesorios, donde modelos históricos como la Roman Three Strap Sandal o el Worker Runner Holdall incorporan los tonos pastel y los motivos florales extraídos de la obra original.
Lo interesante de esta cápsula no es únicamente la referencia artística. Es la forma en que la casa vuelve a demostrar que la historia puede seguir siendo contemporánea. Que una pintura creada hace casi tres siglos puede dialogar con el presente. Y que el romanticismo, cuando pasa por el filtro de Vivienne Westwood, nunca resulta ingenuo.
Entre nubes, querubines y ecos del Rococó francés, The Spring Cherubs recupera una de las obsesiones fundacionales de la firma: convertir la moda en una forma de contar historias.
La primera entrega de la colección ya está disponible.















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