ACNE STUDIOS imagina una oficina donde el dress code ya no existe
- Redacción Folie

- hace 22 horas
- 2 min de lectura
Acne Studios se pregunta si tiene sentido seguir vistiendo para la oficina como si siguiéramos viviendo en otra época.
La respuesta llega en forma de una colección Spring/Summer 2027 que utiliza el armario corporativo como punto de partida, pero nunca como destino. Jonny Johansson no parece interesado en reinterpretar el uniforme tradicional ni en ofrecer una versión más moderna de la sastrería de oficina. Lo que propone es algo mucho más ambicioso: desmontar por completo los códigos asociados a la vestimenta profesional y reconstruirlos desde una mirada profundamente contemporánea, donde la personalidad pesa más que las convenciones y donde la creatividad encuentra espacio incluso en los contextos más rutinarios.
Una conversación silenciosa que se refleja cada mañana frente al armario y que, en esta colección, se transforma en una explosión de referencias, texturas y contradicciones deliberadamente provocadoras.
Por eso encontramos pantalones que recuerdan a unos boxers de cuadros combinados con americanas de inspiración clásica, camisetas gráficas fluorescentes asomando bajo jerséis de punto tradicional o corbatas convertidas en ilusiones ópticas impresas sobre camisetas. Son combinaciones que, sobre el papel, parecen incompatibles, pero que en el universo Acne encuentran una lógica inesperada. No se trata de provocar por provocar, sino de cuestionar la rigidez de unos códigos que quizá ya no representan la forma en que vivimos ni la manera en que entendemos el trabajo.
La colección se mueve constantemente entre diferentes épocas y referencias culturales. El denim histórico de la casa convive con siluetas más ajustadas y colores saturados, mientras los vaqueros híbridos incorporan elementos propios de los pantalones de vestir de los años ochenta. Los detalles inspirados en el rock'n'roll de los cincuenta se mezclan con estampados argyle desestructurados, tejidos recuperados y capas superpuestas que generan una sensación de collage visual cuidadosamente construida. Todo parece formar parte de una misma conversación sobre identidad, individualidad y libertad estética.
Incluso los accesorios participan de esta narrativa. Las botas cowboy exageradas, las botas de tacón cubano y los bolsos con flecos no funcionan únicamente como elementos de estilismo, sino como símbolos de una actitud que rechaza la uniformidad. Johansson entiende que los accesorios son, muchas veces, el lugar donde las personas expresan aquello que la ropa no siempre se atreve a decir, y por eso ocupan un papel tan importante dentro de la colección.
La propuesta de Acne Studios para la primavera-verano 2027 plantea la posibilidad de que la moda profesional deje de estar definida por la conformidad y empiece a construirse alrededor de la expresión individual.























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