top of page
LOGO FONDO BLANCO.jpg

BANANA REPUBLIC reescribe el uniforme diario

Banana Republic nunca ha sido solo ropa. Ha sido idea, territorio, una cierta noción de movimiento. Con New Work, la marca vuelve a mirar su propio archivo para empujarlo hacia adelante: una colección que entiende el trabajo no como horario, sino como estado mental.

 


Sastrería que respira. Prendas pensadas para durar, pero también para improvisar. Hay una confianza tranquila en esta colección: no grita tendencia, la deja caer.

 

La campaña se dispara en el West Village de Nueva York, con paradas clave en Cherry Lane Theatre y Casa Magazines. Lugares con historia, textura y vida real. El tipo de escenarios que no necesitan decorado porque ya cuentan algo. Aquí, Banana Republic no viste oficinas: viste trayectos, pausas, desvíos. La ropa acompaña al cuerpo mientras la ciudad hace lo suyo.

 

El verdadero pulso de New Work está en el estilismo. Danielle Goldberg —mente creativa y arquitecta de looks con nervio— toma piezas clave de la colección y las empuja un poco más allá. Las reordena, las suaviza, las tensiona. El resultado: nueve looks pensados para vivir en redes, pero con alma editorial. Looks que parecen fáciles y no lo son.

 

La colección gira en torno a la idea del armario cápsula, pero sin rigidez. Cashmere que cae bien, trajes que se pueden separar sin perder intención, pantalones que oscilan entre lo relajado y lo preciso. Destacan dos piezas con ADN de archivo: la Women’s Suede Heritage Military Jacket y la Men’s Utility Reissue Jacket, reinterpretaciones de clásicos Banana Republic que ahora se sienten más sensuales, más actuales.

 

Las texturas hacen el resto del trabajo. Algodón 100%, ante cepillado casi mantecoso, lana Tartufo de peso serio mezclada con lino. Materiales que se sienten antes de verse.

 

Comentarios


LOGO FONDO BLANCO.jpg
bottom of page