BEGIN AGAIN: MIHARA YASUHIRO y TOPOLOGIE convierten el carry en un must have
- Redacción Folie

- 4 may
- 2 Min. de lectura
El nuevo drop colaborativo entre Maison MIHARA YASUHIRO y Topologie no se comporta como una cápsula tradicional, sino como un lenguaje de transporte reconfigurable donde el objeto deja de ser estático para convertirse en algo que se desmonta, se reensambla y se reinventa constantemente.





La idea parte de una estética de madrugada para traducirse en una serie de bolsos que funcionan más como sistemas que como accesorios. Banana, pasta de dientes, helado soft serve. Objetos cotidianos elevados a hardware surrealista.
Las siluetas principales —Banana Bottle Sacoche, Toothpaste Bottle Sacoche y Soft Serve Reversible Bucket— no se limitan a reinterpretar lo funcional, sino que lo reorganizan desde dentro: compartimentos pensados para botellas, paraguas, objetos pequeños; bolsillos internos estructurados; organización casi técnica que convive con una lectura visual deliberadamente absurda.
La construcción modular, basada en el sistema Wares de Topologie, es el verdadero núcleo del proyecto: un ecosistema de straps, adaptadores y conectores que permite transformar completamente la forma de llevar un objeto sin cambiar el objeto en sí. Los handles desmontables funcionan como puntos de entrada a esa idea de mutación constante, donde el bolso deja de ser un volumen cerrado para convertirse en una estructura abierta.
El sistema se expande con piezas como el Puffer Strap y el Puffer Wrist Strap, que introducen una lectura casi técnica del confort y la carga, o el Rope Strap de 8.0 mm, que refuerza la estética de escalada con componentes de alta resistencia, carabiners de liberación rápida y materiales pensados para uso intensivo. Incluso los Phone Strap Adapters, construidos en nylon laminado y TPU reforzado, amplían la lógica del sistema hacia lo cotidiano más inmediato, convirtiendo el acto de llevar el teléfono en otra variación del mismo lenguaje modular.
Maison MIHARA YASUHIRO introduce aquí su ADN de deconstrucción visual sin suavizarlo, manteniendo esa tensión entre lo reconocible y lo alterado, entre lo funcional y lo ligeramente incorrecto, como si cada objeto hubiera sido pasado por un filtro de distorsión intencional.
El resultado no es una colección de bolsos. Es una propuesta sobre cómo los objetos podrían comportarse si dejaran de obedecer una sola función.





Comentarios