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  • Foto del escritorPablo Aragón Blanco

CARTA DEL DIRECTOR: Sin filtros

Pedro Zerolo dijo una vez que "las luchas por la autodeterminación personal son las que han cambiado el mundo y han traído más tranquilidad y felicidad". No puedo estar más de acuerdo, pero también añadiría que en esas luchas ha habido gente valiente que ha tenido que luchar contra atentados disfrazados de opinión.

A veces nos olvidamos de la importancia de los derechos humanos, nos olvidamos de lo difícil que ha sido llegar a este punto donde en nuestro país están penados los delitos de odio. No hace mucho tiempo, aunque el suficiente para que un servidor no lo haya vivido, imperaba en España la ley de Vagos y Maleantes, una ley del miedo que perseguía a todo un colectivo. Ahora sin ir más lejos, los resquicios de esa España caduca imperan a sus anchas por un parlamento de los diputados, buscando la forma para derrocar los derechos constituidos con sangre, sudor y lágrimas.


Paseando por las calles de la capital he visto como se ha engalanado el centro neurálgico con miles de banderas del arcoíris. Y no sé si es Pinkwashing o es una muestra real de apoyo a un grupo de seres humanos que viven en sus carnes (y nunca mejor dicho) el golpe seco metafórico y figurado de aquellos cuya fobia es el amor libre. Y luego veo eslóganes que me hacen creer que algo estamos haciendo bien. Que hemos conseguido decir mucho con muy poco. Como el visto en la Calle Gravina que dice así: “La política nos separa, el orgullo nos une”. Ahí es donde esa unión que hace la fuerza lucha contra los atentados lingüísticos o las armas arrojadizas teñidas de hipocresía. Porque en esa unión que debe ser global no debe haber filtros. No podemos ni debemos tolerar la intolerancia. No podemos ni debemos blanquear el fascismo ni la homofobia y no podemos ni debemos dejar que retrocedamos a esa España negra que tanto nos ha costado superar.


Aunque no lo creamos la homofobia está a la orden del día y es visible. El cartel (recién retirado de Vox) con papelera incluida es la viva imagen que aún queda mucho por hacer. Que el aumento de las agresiones al colectivo LGTBIQ+ viene dado por estos discursos populistas que tal y como dice Álvaro Mel son “atentados disfrazados de opinión”. Así que sin filtros, con mucho glitter, taconazo, abanico o con lo que cada uno se sienta cómodo, agitamos y ondeamos la bandera del amor sin condiciones y gritamos con fuerza que “CON LA LIBERTAD DEL COLECTIVO LGTBIQ+ NO SE NEGOCIA”.

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