CINEMA MANSION: La fiesta en la que todos quieren entrar
- Redacción Folie

- 2 mar
- 2 Min. de lectura
A medianoche, cuando Barcelona jugaba a ser capital mundial del cine y el asfalto aún estaba tibio de alfombras rojas, hubo otra cita. Sin photocall oficial. Sin streaming. Sin hashtags patrocinados. La que importa.








Cinema Mansion by Bululú volvió a tomar la ciudad como quien no quiere la cosa con invitación nominativa y ese código tácito que solo entiende quien sabe que tiene que estar y convirtió El Palauet en el club cultural más codiciado de la noche.






El casting parecía diseñado por un editor con instinto y mala leche:
Miguel Herran, Paz Vega, Paco Leon, Cayetana Guillen Cuervo, Alexia Putellas, Rodrigo Sorogoyen, Oliver Laxe, Hiba Abouk, Juana Acosta, Nathalie Poza, Arturo Valls, Carmen Jedet… y una nueva generación que ya no pide paso: lo ocupa. Actores consagrados, directores premiados, musas digitales, deportistas icónicas y nombres que están escribiendo ahora mismo el siguiente capítulo del audiovisual español. Una constelación en toda regla.

La entrada fue un espectáculo paralelo: flashes nerviosos, estilismos medidos al milímetro, abrazos con intención estratégica. Dentro, el volumen bajó y subió la temperatura.
En Cinema Mansion la sesión musical, comandada por Mygal y Luc Loren, fue el latido perfecto: elegante, progresiva, con ese punto hedonista que convierte una reunión privada en mito urbano. In crescendo hasta que la madrugada dejó de mirar el reloj.








La noche contó con el respaldo de Movistar Plus+, junto a Campari, Pere Ventura, Polar, Cepa 21, Instax by Fujifilm, Oribe y Vicio. No como sponsors que gritan, sino como cómplices que entienden que el lujo contemporáneo no necesita explicaciones: necesita atmósfera.
En definitiva, Cinema Mansion no es un evento. Es un territorio. Un punto de encuentro donde la cultura se vive en presente continuo.





























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