FRANÇOIS ARNAUD confiesa que estuvo dos días rodando escenas de sexo en HEATED RIVALRY
- Redacción Folie
- 9 dic 2025
- 2 Min. de lectura
El universo de Heated Rivalry no descansa, y François Arnaud acaba de soltar la clase de declaración que hace que todo Twitter abra hilos en mayúsculas.
El tercer episodio del romance hockey-queer más comentado del año aterrizó por fin. La serie sigue la rivalidad ultraintensa entre Shane Hollander e Ilya Rozanov, dos jugadores de élite que se odian en público y se aman en privado.
Pero esta vez, el drama patinó hacia una pareja distinta: el capitán de los New York Admirals, Scott Hunter (Arnaud), y el barista más simpático del multiverso, Kip Grady (Robbie G.K.). Fans de los libros ya saben que ellos son el corazón de Game Changer, la primera entrega de la saga Game Changers.
Su encuentro en la cafetería Straw Berry es de esos que te hacen sonreír con los ojos, y su relación sube rápido la temperatura… hasta que el miedo de Scott a salir del armario mete un palazo en mitad del hielo. Aun con menos momentos “sudorosos” que en capítulos anteriores, las redes siguen derretidas por esta pareja.
En Entertainment Weekly, Arnaud explicó que este episodio es un cambio de ritmo necesario, un pequeño paréntesis emocional dentro del caos general.
Pero también dejó caer una bomba de felicidad para los fans más hambrientos: “Rodamos muchísimo más de lo que se ve. No sé si lo están guardando para más adelante, pero filmamos como dos días enteros de escenas de sexo”.
Arnaud describió esas secuencias como algo dulce, torpe, alegre y sin intención de exhibicionismo. “Sólo para ellos”, dijo. Un romanticismo sucio-limpio que cuadra perfecto con el espíritu del show.
El actor también habló de su proceso de casting y de reencontrarse con su amigo y showrunner Jacob Tierney. Dice que él y Kip son “el contrapunto emocional” de la pareja principal. Tierney le confesó que no había escrito el personaje pensando en él… pero que en cuanto lo veía en el papel, no podía imaginar a nadie más.
Eso sí: Arnaud reconoce que al principio se quedó un poco impactado por todo el sexo del guion. “Pensé que Jacob estaba escribiendo soft porn. En plan: ¿qué es ESTO? Pero luego lo voltea completamente. El sexo es caliente, sí, pero lo usa como puerta a algo mucho más profundo”.
Y tranquilos: el propio Arnaud adelanta que “falta más por venir” entre Scott y Kip.







