GUCCI abre el armario y prende fuego al pasado: LA FAMIGLIA es el punto cero de la era DEMNA
- Redacción Folie

- 8 ene
- 1 Min. de lectura
Con La Famiglia, Gucci deja claro que algo ha cambiado —y que no hay vuelta atrás. Este es el primer gesto real de Demna al frente de la Casa: crudo, sensual, excesivo y perfectamente consciente de su impacto. Presentada por primera vez en septiembre, la colección funciona como un prólogo cargado de tensión a la visión completa que se revelará en febrero.
Demna no revisita los archivos: los desarma. Mezcla décadas, códigos y obsesiones de Gucci sin nostalgia ni reverencia. El resultado no es un homenaje, es una reprogramación. Gucciness, pero pasada por el cuerpo, el deseo y la actitud.
Capturada por Catherine Opie, La Famiglia se construye como un retrato coral de identidades que no buscan gustar. Cada personaje existe desde su propio código, pero todos comparten una energía común: seguridad, ironía y una sensualidad que no pide permiso.
La colección se despliega como un casting de arquetipos italianos llevados al límite:
Incazzata incendia la escena con su abrigo rojo vibrante de espíritu sesentero —temperamento, drama y placer visual en estado puro.
Gallerista atraviesa el mundo vestida de negro, afilada y distante, con un Bamboo 1947 reproporcionado que convierte el legado en arma estética.
Direttore reivindica el tailoring como acto de poder silencioso.
Principino no busca atención: la atrae.
La sprezzatura italiana se filtra en cada gesto: mules de piel llevados pisados, trajes que se disfrutan más de lo que se respetan, ropa pensada para el cuerpo y no para la vitrina.
La Famiglia no cierra nada. Abre todo.
Disponible en tiendas Gucci y en gucci.com desde hoy.

























































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