HUNTER SCHAFER y TROYE SIVAN protagonizan la campaign de PRADA que convierte lo cotidiano en lujo
- Redacción Folie

- 22 jul
- 1 min de lectura
Para Otoño/Invierno 2026, Miuccia Prada y Raf Simons abandonan el espectáculo permanente para reivindicar algo mucho más difícil de encontrar: la calma. Sin fuegos artificiales visuales, sin poses imposibles y sin artificios digitales. Solo personas, ropa y esos pequeños instantes que normalmente pasan desapercibidos.
La campaña, dirigida por el cineasta ganador del Oscar Barry Jenkins, reúne a una generación de iconos culturales formada por Hunter Schafer, Troye Sivan, Chen Haoyu y Kelvin Harrison Jr., convertidos en protagonistas de escenas que parecen robadas de la vida real. Un sofá desordenado. Una pausa silenciosa. Una mirada perdida. Gestos mínimos que Prada transforma en imágenes con la intensidad de una película de autor.
Aquí la moda no necesita competir con la narrativa: la construye. Cada fotografía y cada secuencia parecen un fotograma suspendido entre la intimidad y la ficción, como si el espectador hubiera entrado, por accidente, en el universo privado de sus protagonistas.
El resultado es una colección que desmonta la idea de que el lujo necesita exceso para existir. Los retratos de atmósfera melancólica, los bodegones casi escultóricos y la naturalidad de los movimientos convierten lo doméstico en algo inesperadamente magnético.
Porque Prada lanza un mensaje claro: el verdadero lujo en 2026 ya no consiste en llamar la atención. Consiste en conseguir que nadie pueda apartar la mirada de lo aparentemente normal.





Comentarios