RIHANNA quiere devolverle el pecado a tu cajón de lencería
Savage X Fenty entra en otoño con “Piccadilly Lace”, una colección de encaje negro que recupera algo que la moda llevaba demasiado tiempo intentando domesticar: el deseo. Y, obviamente, Rihanna no iba a hacerlo de manera discreta.
Después de años intentando convencernos de que la ropa interior tenía que ser invisible, Rihanna propone volver a verla. Que asome debajo de una camisa transparente, que se cuele entre las líneas impecables de un traje o que permanezca escondida bajo un vestido mientras su dueña sabe perfectamente que está ahí. No todo lo sexy necesita testigos.
Y quizá ese sea el punto más interesante de “Piccadilly Lace”: no está intentando enseñarnos cómo debemos sentirnos sexys, sino recordarnos que todavía podemos jugar con ello. La sensualidad no necesita justificar su existencia, ni ser cómoda, inclusiva, práctica o políticamente correcta cada segundo del día. A veces puede ser simplemente excesiva, absurda, teatral y completamente innecesaria. Precisamente por eso funciona.
El otoño viene de negro. El encaje vuelve a hablar. Y, por una vez, quizá deberíamos dejarlo.






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