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  • Pablo Aragón Blanco

Carta del director: ¡QUIÉRETE MUCHO!


Oscar Wilde dijo una vez que “amarse a uno mismo es el comienzo de un romance de por vida” y no le faltaba razón. El “¡quiérete mucho!” puede que suene a frase hecha, a papelito de galleta de la fortuna o a eslogan de Mr Wonderful. Puede ser.


Pero es que muy a menudo vemos como las caras de tristeza inundan las calles de los centros de las ciudades, algunas veces incluso puedes ver como lágrimas caen por rostros que te son ajenos. Almas vagando que siguen buscando un abrazo, almas que han dejado de quererse.


No paro de ver corazones rotos allá por donde voy. Muchas veces me pregunto si esos mismos estarían necesitando un desfibrilador si se hubiesen querido un poquito más. Porque puede que nadie tenga la culpa o todos la tengan al mismo tiempo. O puede incluso que el fantasma del pasado vuelva a llamar a la puerta, ese mismo que arrebató tu confianza y seguridad.


Dada la importancia del “LOVEYOURSELF” hemos hablado con dos personas que, o bien están en proceso de quererse, o bien han tenido que quererse a base de golpes metafóricos. Jedet, la leona, ha reflexionado sobre el valor de la existencia con un canto a la lucha: “Si no me quisiese como me quiero, siendo lo fuerte que soy, ya no estaría aquí”. Mientras que la nueva reina del trash, Samantha Hudson, saca una sonrisa y la utiliza contra todos aquellos que intentan derrocarla de su trono. Está última tiene muy claro que el gran amor de su vida es ella misma, siguiendo a pies juntillas las indicaciones de Mr Wilde.


Jedet y Samantha son el ejemplo vivo del valor de la lucha y del amor propio, de como ante la adversidad hay que sacar las garras o los dientes (según) y de que nadie en la faz de la tierra debe emitir un llanto ahogado y desconsolado. En definitiva, quiérete mucho, quiérete muy bien y te querrán mejor.