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  • Redacción Folie

El grunge underground se hace con PACO RABANNE SS23

Julien Dossena ha pasado del aire romántico que hasta ahora había caracterizado sus colecciones con Paco Rabanne, muy de Lolita de Nabokov trasnochada, a una mujer que no le teme a nada ni nadie, ni siquiera a la misma oscuridad.


Para esta colección, el director creativo de la casa, Julien Dossena, ha virado su rumbo donde los conceptos de "caos " y "sensualidad radical" han cobrado vital importancia.


Sobre una pasarela que parece sacada de una obra de los bajos fondos, vamos un andamio low cost, sobre este sus modelos se paseaban con pesadas botas de combate con cadenas, pañuelos tipo babushka tachonados con ojales metálicos, y un vestuario cortado en látex y encaje, intercalado con lazos negros y arneses de bondage. Todo muy BDSM futurista. Al final, Dossena ha querido jugar con la subversión: slips grunge, faldas escocesas punk, PVC y gabardinas cruzadas con la cota de malla plateada característica de la casa. El látex entra en la colección transformando las piezas de forma inesperada. Mostrando un cambio de la extrañeza inicial a la sofisticación. Los vestidos se moldean como una segunda piel. En otros lugares, el látex se muestra fluido y ligero como la seda, un simulacro de slip dresses.


Dossena dijo que fue su reacción al ver "la guerra en Ucrania y, aunque no fue al mismo tiempo (mientras diseñaba), lo que ocurrió hace dos semanas en Estados Unidos; que ahora se puede prohibir el aborto a las mujeres. Se trata de esta sensación de que va a haber una lucha, y va a ser larga. Así que se trata de expresar esa pasión y dar la ropa por el momento para prepararse a luchar, porque de eso se trata: de no disculparse". ¿Los pañuelos en la cabeza eran una referencia a las refugiadas ucranianas de avanzada edad? Era más bien una combinación de "la reina Isabel y el fetiche", afirmó.


El radical diseñador francés quiere hacer lo mismo que ha conseguido hacer Daniel Roseberry con Schiaparelli, dar un giro de 180 grados a la maison. Con esta nueva vuelta de tuerca quiere mostrar una subcultura callejera necesitada de atención. ¿Conseguirá que sus intenciones lleguen al gran público? El tiempo dirá.