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  • Paula Polizzotto

Harry Styles, el showman de la moda

Alejado de los códigos del britishness tradicional y configurando un mundo propio para las nuevas generaciones, revisamos las claves que han llevado al británico a ser el hombre de (la) moda en 2021.


PROMOCIÓN DON'T WORRY DARLING

La cultura de la moda necesita a Harry Styles. Adelantado al futuro, el cantante tiene el superpoder de predecir cómo se construirán los códigos del vestir de la próxima década. En su evolución de boyband adolescente en One Direction hasta el icono de estilo que es hoy, el británico ha encontrado en la moda una forma de expresión paralela a la música, en la que de momento, no tiene rival. Ya sea por su talento natural para trascender los límites del género con elegancia, o simplemente por puro espectáculo, Styles rinde homenaje a su apellido en cada concierto, editorial, videoclip o street style que se captura de él. Se lo reconoce por sus trajes color pastel, pantalones anchos a la cintura y por combinar con acierto todos los tejidos y estampados posibles, desde el tweed y el punto hasta las rayas y los motivos retro-florales.


LA EXPLORACIÓN DE GÉNERO

GETTY IMAGES

Si nunca nadie le dijo a Styles que llevar vestido mola, ya lo descubrió él por sí mismo. A los elementos históricamente asociados con el armario femenino como blusas, brocados y transparencias le añade el encanto de la sastrería vintage, por lo general, chaquetas de doble botonadura y alguna joya o pendiente de perlas. El cantante también ha hecho parte de su marca personal los suéters de punto sobre camisas de cuello granny, corbatas y chalecos estampados.

En la ecuación Styles conviven la ingenuidad, la rebeldía y el componente histórico de la moda. Recordemos sino su blusa con maxi lazo y tattoos a la vista en la gala MET 2019 o cuando el año pasado se convirtió en el primer hombre en ocupar una portada en solitario para Vogue USA; su número de diciembre rompió las redes con Harry y un vestido de encaje azul firmado por Gucci. En los Grammys del pasado marzo, apareció por la alfombra roja con una boa lila y minutos más tarde, sobre el escenario con otra verde, acompañando un traje de piel sin camisa al interpretar su éxito Watermelon Sugar.


UNA MALETA LLENA DE GUCCIS

ANTHONY PHAM

Styles comienza su carrera en solitario a la vez que Alessandro Michele toma las riendas de Gucci en 2015 con una colección que cambiaría el juego de la moda masculina: blusas de seda, lazos y slippers peludos marcaron la entrada del diseñador por la puerta grande de la industria y sentaron las bases de lo que sería la nueva era Gucci. Por ese entonces Harry comenzaba la transición de sus pitillos Saint Laurent y botas chelsea hacia los trajes floreados firmados por Michele. En 2017, lo vemos flotando en su hit Sign of the times envuelto en más Gucci y un año más tarde se convierte en imagen de la firma para su línea de sastrería. También en 2018 comienza la gira de su primer álbum en solitario acompañado de una maravillosa selección de piezas brocadas y zapatos de tacón, todos ellos creaciones de Michele. Aunque no es fácil mantener la expectación en tiempos donde la instantaneidad mata el factor sorpresa, Harry Styles junto a su estilista Harry Lambert y Alessandro Michele, saben hacerlo. Si el traje masculino tuvo en temporadas pasadas un twist interesante sobre la mujer, convertido casi en uniforme de otoño, ahora es al revés. El trío ha creado en la figura de Harry una cultura de la sastrería con influencias femeninas, alegría y saturación del color.


VIDA MÁS ALLÁ DE MICHELE

PROMOCIÓN GOLDEN

A pesar del affaire creativo Michele-Styles, no leemos Gucci en todas las etiquetas de su armario. Steven Stokey-Daley firma el vestuario de su videoclip Golden. Con guantes de crochet y pantalones hechos a partir de cortinas antiguas, este diseñador británico de apenas 25 años comparte una perspectiva de la moda en la que las prendas tienen alma, vidas pasadas. S.S. Daley cuenta su moda a través del teatro, la importancia del atrezzo y los tocados de flores combinados con cardigans de crochet tridimensionales. Nada que Harry no haría. Otro diseñador a mencionar en el historial Styles es J.W. Anderson, creador del cárdigan que durante la pandemia el cantante viralizó durante el ensayo previo a su aparición en el programa de The Today Show. Tik Tok fue la plataforma que sus fans eligieron para crear # harrystylescardigan, el reto por el que Jonathan Anderson, fascinado ante la respuesta masiva de sus seguidores, acabó colgando las pautas a seguir para confeccionar la prenda en casa.


SALIRSE DEL CAMINO



Entre Elton John y David Bowie, Harry Styles encuentra su sitio en el mundo como el príncipe del glamour, pues ha reconfigurado la indumentaria del pop masculino en favor del color y el espectáculo. Lejos quedaron los días en los que los cantantes subían al escenario en looks dominados por el negro y sin más accesorios que sus propios instrumentos; sencillez que parecía indicar una relación más pura entre el artista y la música, sin terceros, como si la presencia de una estética trabajada empañase el vínculo creador-criatura.

Después de la controversia por su portada para Vogue, algunos expertos lo señalaron por “falta de originalidad”, pues otros artistas como Mick Jagger, David Bowie o Kurt Cobain ya integraron prendas femeninas en sociedades en las que estaba peor visto que ahora intercambiar los roles de género. Pero, ¿es realmente Harry Styles una provocación a la moda, o a la sociedad? ¿Se puede ser realmente original y nuevo en 2021? No sabemos si es provocación, o que Harry Styles es simplemente lo que tiene que sucedernos ahora: un cantante reconvertido en gurú del estilo y una pieza importante en la máquina que promueve el cambio en el mundo. Aunque otros artistas explorarán en el pasado su lado femenino encima y fuera del escenario, es ahora cuando se está luchando por una industria no binaria, por la no exclusión, así que resultaría complicado hacerlo sin nombres como el suyo, que, lejos de perseguir la “originalidad”, buscan simplemente un lugar seguro para ambos géneros, estética y emocionalmente.