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  • Pablo Aragón Blanco

INTERVIEW: IGNACIO MONTES: “Las plataformas de streaming responden al modelo social consumista"

“Voy a terapia como proceso de autoconocimiento”

Ignacio Montes González (7 de noviembre de 1992, Málaga) derrocha madurez recién estrenada la treintena. Este actor de raza que lleva casi 20 años en la profesión cuenta en su haber con un currículum digno de tan solo unos pocos privilegiados. Su naturalidad y honestidad son su carta de presentación, acompañados de un físico más que agraciado, que elevan a este artista con alma. Un amante de las tablas que sabe picar piedra como nadie para conseguir que directores de casting, productores y público en general queden rendidos a sus pies.


Su rostro te resultará familiar gracias a “Los Serrano”, “Velvet” o “Servir y proteger”, pero lo que seguramente no sabrás es que Ignacio y su arte van más allá. Y es que no es cuestión de grandes papeles, es cuestión de actitud. Hombre de fuertes convicciones, eterno y libre que cree que la sociedad consumista y el heteropatriarcado devoran nuestra naturaleza lentamente. En definitiva, pongan ojo avizor a este filósofo del séptimo arte.


EN LA BÚSQUEDA DE LA PAUSA

“Vivimos tan rápido que no tenemos tiempo ni para llorar”


Empezaste bastante joven en la actuación con “La dársena de Poniente”, después “Los Serrano” …, ¿qué recuerdas de aquella época? ¿era como un juego?


Era bastante consciente de que era trabajo, aunque tenía 14 años. Recuerdo que fue una época muy divertida porque era lo que había deseado durante muchísimos años. Con 12 años le dije a mi madre: “Mamá, quiero ir a una escuela de teatro en Málaga”. No encontrábamos ninguna hasta que dimos con Triarte y a los dos años ya estaba trabajando en televisión.


¿Crees que perdiste parte de tu adolescencia al empezar a trabajar desde tan joven?


La viví de otra manera, pero siempre se pierden cosas.


¿Maduraste antes?


En ciertas cosas sí y en otras cosas me quede más inmaduro.


¿Qué te perdiste?


La época de conocer la noche, de empezar a salir de fiesta, de la exploración propia de la adolescencia con la sexualidad. No tenía tiempo para el ocio o para el placer.


El típico cliché de actor en ciernes que trabaja de camarero… ¿lo has cumplido?


Un día en un bar cerca de La Latina y no me llamaron para que volviera.


Si no fueras actor, ¿Qué serías? ¿tienes un plan B?


Algo relacionado con lo artístico, lo psicoterapéutico y la búsqueda de conciencias. Me gustaría dedicarme o bien a ser profesor de teatro o profesor de interpretación, a ser coach de actores u actrices, a ser profesor de movimiento expresivo…


Has sido recurrente en muchas series, ¿crees que todavía no ha llegado tu gran momento?


No ha llegado si te refieres en comparativa con otros actores de primera línea.


¿Crees que “La novia gitana” puede conseguir que lo sea?


Es un misterio el devenir de la serie. Quien sabe lo que pasará. Ojalá que la vea y disfrute mucha gente. Al final para eso hacemos esto quienes nos dedicamos a este medio, para que lo vea el público. Y si puede atrapar, transformar, emocionar o hacer reflexionar a alguien pues mejor que mejor.


¿El gran papel está por llegar?


Sin duda. Quiero pensar que sí, aunque el gran papel es el que estás haciendo en el momento. Ahora mismo estoy encantado con Zárate. Así que gran papel está por llegar, pues sí, porque me tocará grabar la segunda temporada y este es el gran papel que me toca ahora.


¿Has rechazado algún papel?


Sí, alguna vez.


¿Cómo llevas los “NO”?


Con los años mejor. Al principio me lo tomaba como si fuese algo personal, pero con los años voy madurando y voy comprendiendo que estoy dentro de una profesión donde hay muchos factores que influyen que no tienen que ver conmigo, que no tienen que ver con lo que hago y que tiene que ver con otra serie de circunstancias. Lo único que me puedo hacer cargo es de llevar mi trabajo lo mejor posible.


¿Los directores de casting premian el talento?


No creo que su trabajo sea premiar.


¿Buscan el talento?


Por supuesto. Creo y confío en que buscan el talento y a veces ese talento viene de gente que nos hemos formado durante muchísimo tiempo y que somos actores y otras veces viene de gente que tiene un especial don o una especial intuición. Cuando dicen que hay intrusismo porque cogen al chaval de la calle hay una parte donde esto me mosquea porque soy actor de escuela que me he formado y donde aspiro a formarme y dedicarme a ello toda la vida, pero luego si lo miro con ojos de realidad me parece que es normal, lo entiendo. Entiendo que para ciertos personajes busquen a un chaval que no tenga nada de escuela, pero si ese chaval quiere ser actor, tarde o temprano se va a tener que formar.


¿Cómo producto necesitas ser guapo e interesante? ¿Cómo te quieres vender como producto? ¿El físico importa?


Por supuesto. Y mucho.

¿Cuánto te importa a ti?


No es mi prioridad. Me importa porque me gusta verme guapo, sé que en este trabajo eso importa mucho. He tenido épocas donde no he trabajado y cuando me da la desconfianza, pienso que será porque no estoy tan fuerte como menganito y me emparanoio porque vivimos en esta sociedad superficial de la imagen donde verse bien y estar sexualizado es lo que impera. No puedo pelear con ese gran gigante, lo que trato de hacer es la pelea interior para dejar esa neurosis.


¿A qué te pareces a tu personaje en “La novia gitana”?


En que quiero mucho a mi padre, que soy sincero, apasionado, comprometido con mi trabajo e intenso.


¿Qué opinas de las plataformas de streaming?


Me gustan. Las utilizo y las consumo. ¿El debate de si se está cargando el cine?

Cuando me pongo a escuchar a gente que sabe de esto me cambia tanto la opinión que siento que no puedo tener una opinión clara. Están produciendo mucho y están dando trabajo a mucha gente. Me parece bien que se esté haciendo un montón de contenido. Pero es verdad que como vivimos en una época consumista de no parar, las plataformas responden ante este modelo social. ¿La culpa es de la plataforma de tener tanto contenido y de no cuidar la calidad? No, porque luego se consumen y generan trabajo.


¿Pudiste ver las declaraciones de Paco León en las que hablaba de la calidad de “Élite”?


Sí.


¿Crees que fueron acertadas las declaraciones?


Creo que hizo con mucho encanto la reconciliación cuando pidió disculpas. Me parece que metió la pata al faltarle respeto al trabajo de otra gente. Me parece que fue sincero, pero metió la pata porque no fue políticamente correcto. Al final también el clickbait busca el titular rápidamente para escandalizar.


De los personajes que has interpretado, ¿cuál es el que se queda ahí para siempre?


Le tengo mucho cariño a Jota de “Servir y proteger” y a Manolito de “Velvet”.

En “Velvet” me lo pasaba muy bien rodando y me divertía mucho haciendo comedia con Adrián Lastra y Asier Etxeandia.


Renovar sin haber estrenado es un éxito, ¿qué más esperas de “La novia gitana”?


Pues millones de dólares, millones de seguidores, carrera en Hollywood, familia, poder arreglarles la vida a mis padres… (ironiza) ¿te imaginas? (se ríe)…

Estoy condenado a deprimirme con tanta expectativa. Ahora que empiezo la segunda temporada, espero disfrutarla.


¿Es difícil trabajar en esta profesión?


Somos mucha gente para poco puestos de trabajo. Hace poco leí un estudio que decía que solo trabajamos el 8% de actores y actrices de este país. Tengo colegas que son muy talentosos que se lo llevan currando toda la vida y que no consiguen trabajo.


¿Cómo palias la ansiedad cuando no aparece trabajo?


Depende de cada momento. Ha habido épocas que no trabajar me ha venido hasta bien. Hay otras que no trabajar me ha hecho ponerme las pilas. Por ejemplo, me pasó para “La novia gitana” y para “Servir y Proteger”. Venía una época de no currar mucho, de encontrarme con muchos noes y en el casting de “La novia gitana” fui a comérmelo. Iba clarísimo que me tenía que salir, me lo preparé como si fuese a estrenar una función.


Después de “La novia gitana”, ¿qué viene?


De momento no tengo nada, tengo la segunda temporada.


¿Tienes miedo de convertirte en viral?


Sí, porque debe ser muy fuerte. Miedo a esa pérdida de anonimato, de no poder estar aquí y no poder estar tranquilo y sentir que todo el rato te están observando, juzgando. Tendemos a idealizar. A que nuestro artista estrella tiene que ser perfecto, es un te admiro y te miro como a un dios y a la mínima que la cagues, te corto la cabeza. Hay una disociación de una mirada admirativa, un poco enferma, que creo que habla de nuestro nivel de conciencia como sociedad.


¿Qué es lo que más odias de ser actor?


No odio nada.


¿Cómo eres?


Normal. Sensible, fantasioso, buscador, abierto de mente y una persona a la que le gusta amar que encuentra en el arte la manera de expresarse y de conectar con los demás.

¿Qué te gusta hacer cuando nadie te ve?


Meditar para verme.


He leído que tocas la guitarra, ¿cuál sería la canción que ilustraría la vida ahora mismo?


No soy capaz de decirte sinceramente una canción que defina el momento de mi vida. Te puedo decir una que estoy escuchando últimamente que es “Manitoumani” de Matthieu Chédid, Sidiki Diabaté y Toumani Diabaté.


También he leído que pintas…


Eso es mentira. No sé porque lo pone. Además, también he leído que soy de Estepona y de febrero. Nací el 7 de noviembre del 1992 y no soy de Estepona, soy del centro de Málaga.


¿Qué es para ti el amor romántico?


Una maravilla y más si es correspondido.


¿Te han roto muchas veces el corazón?


Sí, claro.


¿A qué le tienes miedo?


A la muerte. Es el único miedo que tenemos todos y debajo de eso son derivaciones.


¿Cuál es tu mantra de vida?


Todo va a ir bien. Soy amor. Confío en mí y en la vida.


¿Qué es lo que te gusta saber de una persona cuando la conoces?


Si tiene una relación con el autoconocimiento.


¿Qué es la masculinidad para ti?


Entiendo que la energía masculina y la energía femenina tiene que ver con el paradigma del taoísmo. La energía masculina es energía de acción, la energía yang que va que va hacia un objetivo iba a por él y la energía femenina o ying es la que recibe eso, con evidentemente explicación mucho más compleja y más extensa. Entonces para mí la masculinidad tiene que ver con esta energía que está dentro de todos, tanto en hombres, como en mujeres. La energía masculina y la energía femenina no tiene que ver ni con género ni con identidad sexual.

De ahí que hay que decir que el patriarcado nos ha hecho mucho daño a todos. A los hombres nos ha limitado, se nos ha condenado mucho nuestra parte femenina, y a las mujeres también.


¿Hay lgtbifobia y racismo en la industria del cine?


Sí, sí, claro.


¿Conoces a muchos actores/actrices que no salgan del armario por temor a las consecuencias?


No conozco a nadie. No pasa nada por decirlo. Aunque también creo que depende de cada uno su compromiso social. No creo que, por ser un actor o una figura pública, tengas que hablar de tu vida privada.


¿Cómo figura pública no crees que tienen que alzar la voz y ser visibles?


No. Creo que es una responsabilidad y no todos ni todas tienen que ser referentes sociales.


¿Te gustaría ser un referente social?


No. Trato de iluminar y de poner luz al mundo desde mi trabajo, pero no me siento con el poder ni con las ideas tan claras como para ponerme al frente de nada.


¿Tienes miedo a la cancelación?


Muchísimo.


¿Crees que se cancela a la torera? ¿No crees que hay razones cuando se cancela a alguien?


Razones siempre hay. La razón la encuentra la gente. Me da mucho miedo y me despierta mucha pena.


¿Crees que debemos de tolerar ciertas actitudes y ciertos comportamientos de personajes públicos?


No claro que no. Me considero muy abierto, muy empático y tolerante con cualquier persona, pero creo que a la gente se le va de las manos y que por una declaración desafortunada o por un hecho desafortunado no puedes condenar a una persona.


¿Para qué sirve la cancelación?


No lo sé. Me gustaría pensar que sirve para alimentar el debate sano de crecer como sociedad y de ser más compasivos con todos.


¿Qué le dirías al mundo si te estuviese escuchando?


Que todo va a ir bien.


¿De dónde sale todo ese positivismo?


De la confianza que tengo en que todos estamos aprendiendo nuestras lecciones y que al final todo va a ir bien porque somos uno y que de esta manera estamos unidos aquí.


¿Qué son para ti los discursos de odio?


Aquel discurso que separa.


¿Qué les dirías a aquellos que promulgan discursos de odio?


Que se den cuenta que esa separación que aparentemente es externa, es interna.


¿Qué es para ti la salud mental?


Autoconocimiento, autoaceptación, quererse, perdonarse…


¿Has tenido alguna vez problemas de salud mental?


Sí.


¿Vas al psicólogo?


Sí. Desde hace muchos años. Voy a terapia como proceso de autoconocimiento. Con los años siento que me conozco más, me acepto y me voy perdonando más la vida, me voy persiguiendo menos.


¿Qué es la vulnerabilidad para ti?


Estar en contacto con lo que somos. Todos somos muy frágiles, aunque tratemos de disimularlo.


¿Cuándo fue la última vez que lloraste?


Hace poco. Creo que la semana pasada el jueves. Estaba cansado y me hizo bien llorar. Dicen que llorar es una manera que nuestro sistema nervioso tiene de regularse. Vivimos tan rápido que no tenemos tiempo ni para llorar, pero hace bien.


PHOTOGRAPHER: CARLOS VILLAREJO

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