Buscar
  • Pablo Aragón Blanco

Carta del director: La importancia de tener una buena salud mental


FOTOGRAMA INOCENCIA INTERRUMPIDA

Hace no mucho tiempo tuve una conversación en la que a la persona a la que interpelaba era reacia a ir a un especialista para hablar sobre sus problemas de salud mental. Era el eterno darse contra un muro. Todo ello me hizo reflexionar y preguntarme: ¿Tenemos miedo a enfrentarnos a nuestros peores demonios? ¿Nos sentimos intimidados por una sociedad que hace sentir como un paria a aquel que grita bien fuerte que sufre depresión? ¿Hay un halo de vergüenza en asumir que la ansiedad nos constriñe y nos deja sin respiración?


Hemos podido ver como la gran Verónica Forqué se suicidaba el pasado 13 de diciembre. Una de las divas del humor en España, la mujer de la eterna sonrisa, perdió una luz que brillaba más allá de los confines de la galaxia. Y no nos dimos cuenta. Llevaba unos meses pidiendo auxilio a gritos, siendo la primera que exteriorizaba la importancia de tener una buena salud mental. Pero nadie fue capaz de poner un flotador enorme a una de las damas de la pequeña pantalla. Porque así de traicionera es la depresión. Te atrapa, te lleva a la más profunda oscuridad y no te deja ver la luz por mucho que la lleves sobre los hombros.


He ahí donde tenemos que entonar el mea culpa porque todos somos cómplices. Todos. Todos, en mayor y menor medida, hemos contribuido a que Verónica decidiese cruzar al otro lado. Desde la productora que expuso sus mejores y peores momentos hasta los haters de las redes sociales que viven del odio y el escarnio público. Incluso yo mismo desde mi sofá compartiendo mis impresiones sobre “la excentricidad de la pizpireta Vero”. Seguramente con mis comentarios echaba más leña a un fuego inundado en gasolina.


Aunque Verónica Forqué no es la única que no quiere continuar escuchando unas voces que son losa en unos pies agotados. “Once suicidios diarios de media en España” es el demoledor dato que no paramos de leer estos días. Un mal social del que empezamos hablar a cuenta gotas y que aún todavía ciertos sectores de la sociedad quieren volver a poner la mordaza. Porque según ellos no es digno ir al psicólogo, porque la salud mental es un invento y porque hay que ser fuertes… BLA BLA BLA.


Señores, la salud mental es tan importante o más que el culto al cuerpo. Ha llegado el día en el que tenemos que destinar recursos y personas especialistas para que el infierno que sufren las miles de Verónicas del mundo, sea paliado. La pandemia real sin vacuna es la depresión, la ansiedad… Pongámonos manos a la obra.