HILARY DUFF rompe el silencio doméstico con ROOMMATES y firma su regreso más incómodo
- Redacción Folie

- hace 2 días
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Hilary Duff ha vuelto, pero no a donde la recordabas. “Roommates” no es un guiño nostálgico ni un regreso amable: es una sacudida adulta, directa y emocionalmente afilada que convierte la rutina en materia prima pop.
Después de más de una década sin lanzar álbum, Duff reaparece con una canción que habla de deseo no correspondido, de intimidad oxidada y de esa fase en la que el amor deja de arder y empieza a convivir.
Compuesta junto a Matthew Koma y Brian Phillips, “Roommates” captura ese momento incómodo en el que dos personas que se eligieron acaban compartiendo espacio, pero no pulsión. Duff canta desde el desencanto sin dramatismo impostado, con letras que sorprenden por su franqueza y una melancolía que no busca consuelo. Aquí hay sexo recordado, atención negada y una pregunta que flota en el aire: ¿en qué punto dejamos de mirarnos?
El videoclip, dirigido por Matty Peacock, amplifica ese malestar emocional con una narrativa visual tan sutil como inquietante. Duff intenta llamar la atención de su pareja mientras la casa —símbolo del vínculo— se deteriora lentamente: aparece el moho, la humedad, la indiferencia. Todo se pudre sin ruido hasta que el techo colapsa y la lluvia irrumpe en el interior, en un eco inevitable de “Come Clean” (2003). Pero aquí no hay ingenuidad adolescente: la tormenta no limpia para empezar de cero en pareja, sino para salir sola al otro lado.
Hilary Duff no regresa para gustar a todos: regresa para decir algo. Y lo hace con un pop elegante, ácido y emocionalmente magnético.











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