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  • Pablo Aragón Blanco

IÑIGO GUTIÉRREZ: Pasión por la ilustración

“Los bloqueos creativos me dan un vértigo horroroso”

Persiguiendo un sueño el burgalés Iñigo Gutiérrez emigró a tierras niponas con ansias de convertirse en un maestro del lápiz (digital). Desde el otro lado del mundo nos narra su experiencia, sus inicios en la ilustración y sus referentes. Y es que Iñigo tiene todo lo que necesita un artista para triunfar: Talento y las ideas muy claras.


Iñigo es un ser sensible que te atrapa con cada palabra y que consigue que las horas parezcan segundos.


DIBUJANDO SU FUTURO


“Siempre he hablado con transparencia de mi sexualidad en cualquier sitio al que he ido”


¿Cuándo empezaste a dibujar?


Desde muy pequeño me gustaba mucho dibujar. Luego estudié segundo de bachillerato en la Escuela de Artes en Burgos. Después de eso me fui a Madrid a estudiar Publicidad y Relaciones públicas, entré en el mundo de la moda. Solté el lápiz y no volví a dibujar hasta que vine a Japón.


¿Por qué te fuiste a Japón?


Era un friki de Japón desde pequeño, me encantaba el anime, el manga... Ha sido un hobby y un interés. De hecho, en Madrid estudiaba japonés.


¿Por qué te convertiste en ilustrador?


En la última etapa en Madrid tuve como la crisis de los 30 y pensé en todas esas cosas que me estaba perdiendo. Sabía que había algo que no estaba haciendo y que me apetecía hacer. Ahí fue cuando retomé la ilustración, justo en la última etapa en la que yo estaba en Madrid empecé a dibujar y cómo de manera así muy orgánica, pasó de ser un hobby a convertirse en algo más profesional. Todo empezó a escalar a escalar y ahora mismo prácticamente el 100% de lo que hago es ilustración.


¿Quiénes son tus referentes en el arte?


Me gusta mucho René Gruau, ilustrador de moda de los años 60. Me encanta Naoko Takeuchi que es la creadora de Sailor Moon. George Barbier…

¿Qué es lo que tienes pensado para 2022?



Mi objetivo es pintar en gran formato y hacer también físico porque casi todo lo hago con digital. Quiero recuperar el trabajar con pintura y con acrílico que eso no lo hacía hace mucho y también me encantaría trabajar con marcas de moda.


¿Cómo clasificarías tu arte en una frase?


Dinámico y minimalista. Intento depurar la línea y el color todo lo que puedo y te diría que tiene un rollo nostálgico porque al final todas mis referencias son del pasado.



¿Qué te gusta reflejar en las ilustraciones?


Que no se parezcan demasiado a la realidad, no me gusta que se sean muy realistas, ni que se parezcan una foto, por eso tienen un estilo cartoon.


¿Cómo es vivir en Tokio?


Heavy metal. Es fascinante porque es una ciudad que está 24 horas abierta. Te da la sensación de estar en el futuro y en el pasado todo el tiempo porque es retro futurista. Es muy excitante porque tengo los sentidos super despiertos todo el tiempo, es muy inspirador y luego es muy duro, porque es una ciudad muy grande y muy solitaria. La soledad aquí es otro tipo de soledad.


¿Por qué te mudaste allí?


Por amor a la cultura japonesa y porque me encantaba Tokio.

¿Te quieres quedar allí mucho tiempo?


No sé cuánto tiempo más, pero yo quiero volver a España en algún momento. Me gusta España mucho y tengo un vínculo fuerte con mucha gente. Todavía estoy explorando un poco todo lo que puedo aprender aquí, que es mucho. A nivel creativo es una pasada y yo abres una revista de en Japón y está llena de ilustraciones. Aquí tengo oportunidades de aprender y trabajar.


¿Cómo es Iñigo?


Soy divertido y también sensible con respecto a que las cosas a veces me afectan un poco más que a otra gente que yo tengo a mi alrededor. También soy muy cabezota y soy muy de mis amigos. Tengo un círculo muy cerrado de gente.


¿Qué te hace feliz?


Hacer de turista un millón y explorar un sitio nuevo. Me hace feliz dibujar y salir a comer y beber.


¿Te preocupa tu aspecto físico?


Te diría que no me obsesiona demasiado. Soy socio del gimnasio de aquí al lado y no lo he pisado desde hace 9 meses. Soy un poco desastre. Ayer fui a la peluquería y llevaba sin ir tres meses, pero evidentemente me gusta verme guapo.


¿Qué te hace llorar?


La nostalgia. Antes vivía muchas veces proyectándome en el pasado. Hay gente que tiene ansiedad y estrés porque piensan mucho en el futuro, yo, sin embargo, rebusco en el pasado.

¿Te han roto muchas veces el corazón?


Sí, unas cuantas veces. Sobre todo, cuando era más pequeño, adolescente, era una persona muy enamoradiza y además que tenía esa e habilidad para enamorarme de las personas que sabes que te van a romper el corazón.


¿Qué es para ti el amor?


Ahora mismo es una cosa diferente de cómo yo la entendía anteriormente. Anteriormente, lo entendía como esa relación platónica, ese amor pasional que te provoca ansiedad, ese que te lleva por delante y que es así como eléctrico y que era el que me rompía el corazón en su momento. Ahora es una relación de respeto y de cariño, que te da esa tranquilidad de sentirte que no estás solo, que estás acompañado, que puedes contar con alguien y que eres la prioridad de otra persona.


¿Te han decepcionado mucho?


Te diría que en el fondo no, porque incluso gente que quizá no me haya querido como yo esperaba, lo he digerido y lo he entendido como decisiones suyas personales.


¿Cómo te ves en 5 años?


No me importaría verme en España asentado, tener una garantía de proyectos, una vida profesional estable, sin altibajos. Y seguir haciendo lo que me gusta que es lo que estoy haciendo ahora y ser mejor en las cosas que hago. Ser mejor dibujante. Me encantaría no perder la relación laboral y personal con Japón. Este dónde este. Me encantaría de aquí al resto de mi vida, la relación que he empezado con Japón que te digo que es el personal y laboral mantenerla en el tiempo.

No has hablado del amor dentro de 5 años…


Es cierto, no he hablado del amor, pues es que no es lo primero que me ha venido a la cabeza.


¿No estás preparado para enamorarte?


En cinco años espero que sí, porque en 5 años voy a tener 38 tacos y espero que sí.


¿Qué es para ti la vulnerabilidad?


Ser honesto con la gente que te rodea y abrirte. Todos tenemos puntos flacos y todos tenemos cosas que nos repican ahí en la cabeza que no queremos ver.

Son esas cosas que llevamos dentro y que normalmente tenemos conductas un poco evitativas con ellas y que al final son las que hay que sentarse a tomar un café y soltarlas.

Mostrarse vulnerable te hace más fuerte reconocer tus debilidades.


¿Tienes miedo a algo?


Me da miedo que le pase algo a alguien de mi familia. Me da a pavor que me llamen y me digan que ha pasado algo malo. También perder el genio o las musas. La gasolina de mi trabajo es el estar inspirado. Los bloqueos creativos me dan un vértigo horroroso, me da como una ansiedad y me deja tocado 10 días y luego se me pasa y me relajo. Me voy a un museo, descubro otro ilustrador y de pronto empieza como a llegar un poco esa gasolina.


¿Causas sociales crees que deberías involucrarte?


Por cercanía la causa LGTBIQ+. Me pregunto mucho el dónde me encuentro ahora mismo en 2022 y con qué me comprometo y dónde está mi granito de arena respecto al colectivo.

Eres el prototipo de gay en una situación de privilegio. ¿Notas ese privilegio?


Me encantaría que no fuese así, me encantaría que estuviésemos en una sociedad en la que te pudieses expresar libremente. No sé si la palabra es privilegiado, pero estoy seguro que he recibido menos hostias que mucha otra gente que es más queer, que tienen un carácter menos heteronormativo como puede ser el mío. Siempre he hablado con transparencia de mi sexualidad en cualquier sitio al que he ido y he intentado no juzgar porque incluso dentro de la comunidad LQTBIQ+ hay muchos prejuicios de todo tipo.


Además, te voy a decir otra cosa, cuando era muy pequeño me gustaban mucho los Power Rangers y mi preferido era el Power Ranger rosa. También tenía una muñeca de La Sirenita, una Barbie y le hacía todos los peinados. Yo le cambiaba la cola y durante muchos años, viví ocultando eso. Iba al colegio nadie sabía que yo tenía una muñeca y cuando amigos venían a mi casa, había un lugar en mi armario para esconder esos dos juguetes.

Me acuerdo una vez que lleve la figurita del Power Ranger rosa a mi clase de inglés y una niña, lo vio y quiso venir a buscarlo. Yo se lo di a mi madre y le dije ¡guárdalo, guárdalo, que no lo vean!

Cuando debatimos sobre esto, pienso que quizá yo he crecido y he construido un poco también mi carácter como una defensa al miedo, a los prejuicios… ¿Cuánto he escondido el Power Ranger rosa y a La Sirenita en el armario?


¿Alguna vez te han discriminado por ser gay?


Sí, claro, en mi colegio, en el instituto, en muchos sitios. Sobre todo, en mi vida antes de Madrid. Cuando digo que lo ha tenido más fácil que otras personas es verdad, pero también lo he pasado muy mal. El día que todo el mundo se enteró de que yo era gay en el instituto fue muy duro. Se me perseguía y me llamaban maricón, incluso escribieron en pizarras esa palabra. Salía del instituto y la gente me lo llamaba de camino a mi casa así que también he sufrido cosas, por supuesto que sí, y muy doloroso hasta el momento en el que eres un poco más independiente, te rodeas de la gente que tú eliges y construyes ese pequeño mundo. Pero por supuesto que me he sentido discriminado.

¿Qué les dirías a aquellos que promulgan el odio al diferente?


Que están equivocados.


¿Te consideras una persona libre?


Sí, pero work in progress, es decir, estoy trabajando en ello, en ser más libre.


¿Qué es para ti la libertad?


Yo creo que es estar en paz contigo, ser una persona totalmente honesta, estar abierto a estar equivocado y a pedir perdón.


¿Existen las terapias de conversión en España?


Por desgracia. Son una tortura mental que tienen la intención de romper el espíritu de esa persona. Es una bestialidad, no es terapia ni es nada.


¿Qué es para ti la salud mental?


Uno de los grandes retos de los millennials y de la generación Z. Somos muy vulnerables yes tan importante que se debería tener en cuenta desde muy pequeñitos y debería haber una educación sobre la salud mental. Ojalá se quite el tabú que tiene y se abarate y sea más accesible. Que el gobierno de subvenciones y un mayor acceso a la salud mental.


¿Cómo calmas tu ansiedad?


Sigo peor consejo del mundo. Cuando tengo ansiedad me voy a tomar una copa, lo cual es un gran error. El plan B suele ser meditar y pasear. Me voy a un parque que está aquí cerca y me calma mucho.


¿Te consideras feminista?


Sí, me considero feminista. Mi madre ha sido una mujer muy activista, independiente y muy librepensadora. He ido a muchas manifestaciones feministas con ella desde pequeño, me llevaba en los hombros.