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  • Redacción Folie

JEAN PAUL GAULTIER by OLIVIER ROUSTEING: No hay ovación suficiente

Cuando creíamos que lo habíamos visto todo, llegó Olivier Rousteing, el niño bonito del haute couture, para reformular los códigos de Jean Paul Gaultier.

Jean Paul Gaultier le dio las llaves de la maison a Olivier Rousteing para que hiciese gala de sus conocimientos y ha sabido capturar de una manera excelente el ADN de la firma. Bajo el lema de “todo lo bueno se hace esperar”, Rousteing empezó con una hora de retraso. Sonaron los primeros compases de una banda sonora de pop francés y los modelos y las modelos iban desfilando con todos los patrones insignes del francés. Desde la raya marinera al sujetador cono pasando por la libre interpretación de su mítico parfum en forma de prenda.

Rousteing no se dejó a sí mismo fuera de la ecuación e incluso hizo un guiño con una venda en forma de marinière a su accidente de 2020. Sufrió quemaduras por explosión de una chimenea en su casa. "Hice todo lo posible para ocultar esta historia a la mayor cantidad de personas posible y tratando de mantener el secreto con mis equipos y amigos durante demasiado tiempo", dijo en aquel entonces Olivier Rousteing.


También hizo unos cuantos guiños más. Preocupado por la diversidad y la inclusión en la industria y fiel defensor del empoderamiento femenino, Rousteing quiso reivindicar una vez más y subió a la pasarela a dos modelos, una al lado de la otra, con corsés de cuero moldeado con protuberancias de embarazo.

En el backstage, el diseñador comentó que Madonna, una de las principales fuentes de inspiración de esta colección única, se paseó por la pasarela con los pechos al aire en un atrevido traje de Gaultier en un desfile de la amfAR en 1992, algo imposible hoy en día. "Se adelantó a su tiempo hablando de la libertad de expresión", se maravilló. Rousteing repitió esos looks con arnés, pero insertó copas de color carne en aras de la modestia.


El trabajo de Rousteing como diseñador invitado ha sido una maestría única y un homenaje en vida a l’enfant terrible. Una carta de amor de un admirador secreto desde las sombras que quiere brillar a lado de su amado.

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