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  • Redacción Folie

¿La calma después de la tormenta? Review de EUPHORIA 2x06

El episodio 6 de la segunda temporada de Euphoria nos ha mostrado lo que el síndrome de abstinencia puede hacer a un drogadicto.

HBO MAX

La vuelta a casa de Rue nos trae a una escena en la que no es capaz de abrir un simple envoltorio y ante eso nos muestras instantes después los efectos secundarios de la abstinencia de un adicto. Allí está su madre que pone su hombro para que lloren y sus manos para sostener esta dura carga.


Mientras Gia y Leslie se turnan para intentar estar a su lado, Rue reflexiona sobre los errores que ha cometido. En concreto, necesita pedir disculpas a su maestro y compañero de batallas, Ali. Es un arrepentimiento real, no una burda treta para salirse con la suya.


Mientras tanto, Nate puede respirar aliviado tras la espantada de Cal. Pero los suspiros se vuelven quejosos en cuanto percibe que Maddy le está haciendo ghosting. Se temé lo peor y no va mal encaminado. En ese mismo momento en otro lugar Kat y Ethan están teniendo una cita en la que la primera tiene claro que esta relación ya no lo es tal. En una discusión de infarto es Ethan el que finalmente decide dar por terminada la relación.


Maddy, por otro lado, se dirige a su trabajo de niñera y acaba hablando y bebiendo con Samantha, la mujer a cuya casa pertenece. Ella admite que le ha hecho lo mismo a una de sus amigas, lo que permite a Maddy ver las cosas desde una perspectiva ligeramente diferente. Nate se da cuenta de que tiene que actuar y eso pasa por robar el arma de Cal y recuperar el disco que incrimina a su padre en unos cuantos delitos. Y aunque sabe que la venganza se sirve en plato frío, conoce muy bien a Maddy y no quiere ser partícipe de sus crueles intenciones.


Con pistola en mano, Nate se encuentra en la oscura habitación de Maddy, no está allí para disculparse, solo busca el disco. Después de un juego de ruleta rusa particularmente tenso, Maddy se quiebra y admite que está en su bolso. Nate se lleva su preciado motín el cual se lo entrega a Jules para que haga con él lo que quiera.


El episodio acaba con un drama total y absoluto. Mientras Gia y Rue duermen, Leslie se entera de que Rue no va a tener una cama en la clínica de rehab. Leslie llora desconsolada al teléfono, instando a reconsiderar esa decisión ya que cree que su hija se suicidará sin su ayuda.