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  • Redacción Folie

Crítica de A TRAVÉS DE MI VENTANA: La factoría Netflix creando un nuevo éxito


Y las críticas en definitiva dan igual. Eso es así. A través de mi ventana tiene una legión de fans que hacen grande a la adaptación de la novela homónima de Ariana Godoy.

¿Crepúsculo fue una master piece? ¿Kissing booth tenía un argumento dilatado? ¿A todos los chicos de los que me enamoré nos impresionó por sus actuaciones imponentes? No, claro que no. Todos los inicios de estas sagas exitosas no fueron nominadas a “mejor película” en los OSCARS. Pero consiguieron su propósito: Enamorar a una buena base de adolescentes (y no tanto) con una formula más básica y antigua que el papel. Chico guapo y malote enamora a chica guapa e “ingenua”, se enamoran perdidamente y el chico duro revela su verdadero interior. Lo hemos visto hasta la saciedad. Y por supuesto, engancha.


Pues bien, la película de Marçal Forés es todo eso y más. Raquel (Clara Galle) es la protagonista, una chica no tan inocente que lleva un tiempo poniendo el ojo avizor sobre Ares, su vecino. Este último pertenece a una de las familias más ricas de España y vive una mansión de ensueño frente a la destartalada casa de Raquel. Esto se nos escapa un poco al control. ¿Una familia de alta clase social viviendo puerta con puerta con una familia de clase media-baja? Pero bueno, un apunte sin importancia.

En resumen, este film refleja la obsesión de la protagonista llevada hasta los extremos, aunque siempre correspondida por su posible primer amor. Ares (Julio Peña), que siempre ha vivido bajo el yugo familiar, les planta cara para dejar de ser un robot programado. El mediano de los tres hermanos Hidalgo, criado entre algodones, lucha por el amor de una Raquel outsider de su mundo. Mientras tanto, Artemis (Eric Masip), su hermano mayor, intentará torpedear está relación incipiente, frustrado por sus propios sentimientos hacia la criada.


Entre medias están una serie de personajes que giran en torno a la feliz pareja como Apolo (Hugo Arbués) o Yoshi (Guillermo Lasheras). Este último es el fiel escudero de Raquel que ha vivido enamorado en secreto de ella desde que la conoció. Un triangulo amoroso que no es tal.


Por último, cabe añadir que la cinta nos muestra escenas de contenido sexual con el fin de poner picante a una historia que se cierne demasiado endulzada. En conclusión, A través de mi ventana no te va a sorprender, pero si te gustan las comedias adolescentes para pasar la tarde, dale al play.