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  • Pablo Aragón Blanco

INTERVIEW: ABRAHAM MATEO: “Me han llegado a pedir matrimonio en una firma de discos en México”

“Tocar en la Super Bowl es una cosa que todos los artistas soñamos”

Abraham Mateo Chamorro (25 de agosto de 1998, San Fernando, Cádiz) ha conseguido labrarse una gran carrera en la industria de la música tras haber sido un niño prodigio y haber conquistado Latinoamérica. Y es que el icono de masas gen Z ha colaborado con grandes de este arte como Jennifer López y sueña con algún día unir su voz a la de Bruno Mars. Seguro que pasará más pronto que tarde.


En algo más de 27 minutos nos ha hablado sobre el ciberacoso que sufrió en su adolescencia, la madurez temprana, la pérdida de intimidad y la política de cancelación. Hemos conocido a un Abraham Mateo que nos ha cautivado con su acento, gracia natural y extremada educación.


DE NIÑO PRODIGIO A HOMBRE


“Cuando era pequeño muchos influencers y Youtubers me criticaban y me insultaban”


¿Ha sido difícil ser niño prodigio?


Ahora con el paso de los años y mirando hacia atrás puede ser, pero yo siempre me he considerado un chaval normal de Cádiz que le gusta la música y ya está.


¿Qué tal fue colaborar con Belinda en “Me encantaría”?


Ha sido una experiencia muy chula. A ella la admiro desde hace muchísimo tiempo y la

combinación que nosotros hacemos ha sido una cosa que a la gente le ha gustado muchísimo. Creo que el tema nos representa muy bien a los dos porque es un tema muy pop, es una canción que habla de algo muy positivo, del romanticismo, de disfrutar y de bailar.

Hablando de colaboraciones, ¿con quién te gustaría colaborar que no hayas colaborado?


Después de colaborar con Jennifer López creo que ya… Aunque si sueño me gustaría con Bruno Mars por ejemplo… Después de eso nada es imposible.


¿Cuándo sale el próximo LP?


A mediados del año que viene. A veces esto se retrasa o se adelanta, es muy impredecible, pero mi plan es para el año que viene sí o sí, y obviamente las canciones con Ana Mena o con Belinda van a estar dentro. También las demás canciones que voy a ir sacando próximamente que tengo ahí proyectos muy muy chulos.


Si tuvieses que elegir una de tus canciones, ¿cuál sería?


“Quiero decirte” con Ana Mena porque es un nuevo Abraham más maduro y encaminado. Me siento muy cómodo en este estilo de música donde me puedo mover bien.


¿A dónde crees que va la música? Hay una influencia punk rock muy fuerte, ¿te ves ahí?


Sí, en lo nuevo hay toque rockeros y ochenteros. Hay un poquito de todo, pero todo va encaminado como en la misma dirección.


¿Cuál es tu gran sueño?


Tocar en la Super Bowl es una cosa que todos los artistas soñamos.

Seguir sacando canciones con artistas que me gustan, que eso siempre me mantiene con la con las pilas cargadas y lleno de ilusión.


He leído que eres muy enamoradizo, ¿el amor vende?


Claro que sí. Aunque nunca he sido mucho de publicar mi vida privada.

¿Qué te falta por conseguir en tu carrera?


Me faltan muchas cosas, tengo 24 años y al final, aunque lleven esto desde los 7 años siempre tengo un montón de cosas que me gustaría hacer y entre ellas seguir viajando, seguir conociendo a gente a través de la música, seguir tocando en escenarios míticos que siempre he visto desde niño…


¿Cuál?


El Madison Square Garden lo tengo ahí en mente desde hace muchísimo tiempo, el Coliseo de Puerto Rico… También producir para otros artistas que llevo haciéndolo también desde pequeño, es una faceta que quizás no mucha gente sabe qué hago, pero siempre me ha llamado mucho la atención el tema de lo que hay detrás de una canción…


¿Has querido dejarlo en algún momento?


Nunca. Jamás porque el amor por la música es tan fuerte que, aunque haya haters nunca me plantearía dejarlo.


Al estar trabajando desde muy pequeñito, ¿crees que te has perdido parte de tu adolescencia?


Para nada. Siempre he hecho lo que quería. En todo momento he sentido lo que me apetecía. Para lo que para otros colegas míos disfrutar era bajarse a la calle a jugar a la pelota, para mí era quedarme en mi casa cantando hasta las tantas con mi hermano y mis padres, por tanto, no siento que me haya perdido nada.


¿Sigues en contacto con tus amigos de la adolescencia?


No todo lo que me gustaría, conservo muy pocos amigos de la escuela, pero nunca me los saco de la cabeza. Si quiero retomar ese contacto en algún momento, me hace un montón de ilusión.


¿Le das mucha importancia a la moda? ¿sigues las tendencias?


Sigo las tendencias, aunque cuando me toca vestirme o ponerme accesorios lo hago por intuición, lo que creo que me puede quedar bien y sí estoy pendiente de lo que se mueve en la moda.


¿Cómo eras de pequeño?


Un niño muy romántico, enamoradizo, intenso, disciplinado, perfeccionista y muy educado.


¿Qué es lo que te gusta saber de una persona cuando la conoces?


Me gusta saber que es transparente, sincera y que dice las cosas tal y como las piensa. Que sea divertida, humilde y empática.

¿Te han engañado mucho?


No mucho, pero las poquitas veces que me han engañado, me ha dolido y han sido suficientes como para componer los mejores temazos de mi vida.


¿Cómo te cuidas?


Hago deporte cinco veces a la semana con un entrenador personal y trato de alimentarme lo mejor posible e hidratarme mucho por las cuerdas vocales.


¿Qué es lo peor de estar de gira?


Echar de menos tu casa, tu cuarto, tu cama, tu estudio de grabación, tu PlayStation…


¿Te has independizando ya?


Todavía no. Llevo aquí en Madrid desde los 16 años que fue cuando compré mi casa aquí y ahí seguimos mis padres, mi hermano y yo.


¿Qué es lo que menos te gusta de la fama?


No poder hacer las cosas cuando las quiero, en el momento que quiero por miedo a que a lo mejor haya un colapso de gente en algún momento y me cueste salir de eso. El poder tener ciertas limitaciones a la hora de caminar por la Gran Vía o irme a un parque de atracciones ... La privacidad se reduce muchísimo.


Cuéntame la anécdota más loca que hayas vivido.


Me han llegado a pedir matrimonio en una firma de discos en México que han venido vestidas de novia, se han arrodillado ahí y traían el anillo de boda de la abuela y me pidieron matrimonio ahí en medio de toda la firma de discos, una me pidió una vez que le firmara un perro blanco…


La respuesta al matrimonio imagino que fue un NO… ¿cómo saliste de esa?


Riéndome mucho…


¿Con algún compañero?


Te voy a contar una historia que no he contado nunca y es súper graciosa. Un día que Lola Indigo vino a mi casa, la invité a escuchar música a mi estudio, entonces y estoy en el estudio avanzando con algunas cosas que tiene que hacer y de repente me llega un whatsapp de ella y me dice: ‘Oye, que ya estoy aquí en el salón’. Yo pensando: ¿cómo va a estar en el salón si no la he abierto? Y le dije: ‘¿dónde estás?’ A lo que me contestó ‘aquí sentada en el sofá’… Subo al salón y veo que no está ella y le digo ‘¿dónde estás?’ De repente me veo que se ha colado en casa del vecino de 80 años, que no oye bien y se creía que era por algo para su mujer y le puso un café a Lola Índigo en el salón de su casa.


¿Te consideras buena persona?


No soy más indicado para decir eso, pero creo que sí. Por lo menos me esfuerzo en ser la mejor persona posible, que al final eso cuando uno se va haciendo mayor es lo que se lleva.


¿Qué cambiarías del mundo?


Que nos dejáramos de tonterías, de tanta guerra, de tanto bullying y de tanto odio…


Has dicho dos veces lo del bullying y el odio… ¿has vivido mucho hateo?


Sí. Cuando era pequeñito me dio por subir unos vídeos a Internet y muchos youtubers y muchos influencers me criticaban, me insultaban y como que incitaban al odio contra mí entre los jóvenes y eso me pasó factura en España.

¿Cuál fue tu respuesta?


Mi respuesta fue una canción que se llama “Sigo a lo mío” donde hablo de todo eso, me desahogo y explico cómo me siento. Es una canción que me ayudó a cerrar esa etapa, a pasar esa página. Muchos de esos youtubers me escribieron personalmente y me pidieron perdón.


¿Te consideras influyente?


Sí, porque vienen muchos chavales a decirme que siguen mis pasos. Es una responsabilidad, pero también es un orgullo y es muy guay.


¿Tienes miedo a la política de cancelación?


Ese miedo siempre va a estar. Siempre hay que tener respeto sobre todo lo que uno dice sabiendo que hay tanta gente pendiente y tienes esa presión mediática, pero al final nunca me he metido en polémicas, siempre he llevado una trayectoria muy limpia y todo se ha centrado siempre en mi música.


¿Te crea ansiedad el ser tan conocido?


No es ansiedad ya que lo normalizo mucho porque empecé en esto a los 7 años y forma parte de mi día a día y lo asimilo bien.


¿Qué importancia le das a la salud mental?


No tanta como la que debería. Me ayudaría mucho en mi día a día ir al psicólogo, pero soy una persona reservada y no cuento mis problemas. Siempre me lo callo para mí y sí que es verdad que debería tomar conciencia de ello y abrirme con un psicólogo.


¿Hay algún activismo en el que creas que deberías involucrarte?


He colaborado a través de mi música con varias causas benéficas diferentes. La primera fue cuando tenía 14 años con UNICEF que compuse un tema que se llama “Lánzalo” donde los beneficios iban para los niños de Siria y siempre que me ha salido algún tipo de evento benéfico estoy ahí.


¿Hay alguna problemática social que te preocupe?


El tema del medio ambiente lo tengo muy presente.

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