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  • Redacción Folie

KFC quiere ser moda con su bolso Y2K

Todos somos conscientes de que los 2000 han vuelto con fuerza. Tal es así que TikTok y la generación Z se han rendido a cada una de sus tendencias. Ahora el negocio de fast food KFC ha querido diversificar el negocio y crear su Wrapuette.

Para conmemorar el lanzamiento de su oferta de Twister Wrap de 1,98 libras, KFC lanza su propia versión de otra tendencia de principios de los años ochenta: el bolso baguette, un accesorio que ha vuelto a cobrar fuerza en los últimos años.


La "Wrapuette" es una silueta oblonga con el color rojo brillante característico de KFC, cuyo tamaño se adapta a los dedos de pollo bañados en tortilla del restaurante de comida rápida. Forrado con una capa aislante, el accesorio es una especie de fiambrera del año 2000. Fabricado con cuero italiano y hecho a mano por artesanos de Savile Row, el bolso lleva incluso la cara del Coronel Sanders y las letras de KFC, por lo que no se puede confundir de marca.

Pero esta no es la primera vez que KFC da la nota y crea un producto que no es comestible. Los reyes del pollo lanzaron hace no mucho una almohada con forma de sándwich de pollo frito. La originalidad obviamente lo suyo.


Además, este complemento de edición limitada, cuyo precio es de 235 €, se destinará a la Fundación KFC, una iniciativa que ofrece ayuda a estudiantes y empleados que cursan estudios superiores. En definitiva, el fast fashion y el fast food se unen por una buena causa.