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  • Pablo Aragón Blanco

Carta del director: Free woman



Llevo días dándole vueltas a la cabeza. Pensando, decidiendo y volviendo a olvidar. He cambiado de idea de cuál debería ser el topic del mes unas 27.873 veces, las mismas que me envalentonado a alzar la voz por las víctimas.


No tenía claro si debía ser una carta del director instando al “no a la guerra” o si bien debía hablar sobre otra guerra que se lleva luchando desde que la mujer es mujer. Y es que las imágenes que nos muestran los medios de comunicación sobre la invasión a Ucrania hace que se me encoja el corazón. Uno que debería estar anestesiado ante la continua muestra televisada de sangre y destrucción, pero acostumbrarse al puro mal no es tarea fácil.


Siento el frío recorrer por la nuca cuando intento escribir sobre conflictos bélicos, y no paro de imaginar lo inimaginable. Me pongo en el lugar del otro y la empatía se hace insuficiente. La razón a veces no entiende lo que la locura y un dedo armado ejecutan.


Y ahí es cuando caigo en la cuenta de que el canto a entonar para este mes de marzo sigue siendo el mismo. La mujer. Necesitamos honrar a esa madre, hermana e hija, que prácticamente va con lo puesto, que se arma de valor para sostener la mano o coger a sus hijos en brazos y dejar atrás un pasado y un presente para fantasear con un futuro incierto.


Por eso mismo, el debate interno se ha difuminado como el humo tras una tensa calma. Es el mes de las mujeres, de las mujeres libres que luchan en el amor, que viven por y para sus semejantes. Por y para las valedoras de laureles. Con el hashtag free woman hacemos una declaración de intenciones de lo que no podemos olvidar en el trasiego de la rutina.


Nunca fue tan acertada hacer esta alabanza a la precursora de la vida, la fuente de la bondad y el alma de las naciones.