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  • Pablo Aragón Blanco

LAURA PUT: “No pasa nada si un día estás mal, tienes ansiedad y te pasas el día entero llorando”

“ Todavía a día de hoy se señala a la persona homosexual. Queda mucho por hacer, pero hemos avanzado mucho"


CÉSAR SEGARRA

Tener una charla de amig@s es lo que hemos tenido Laura Put y un servidor. Sin cerveza de por medio, pero con preguntas y más preguntas que surgían desde la espontaneidad. Laura no ha parado de derrochar naturalidad y simpatía. La DJ, influencer y actriz nos ha hablado de Treintañeras a la deriva, el spin off de la webserie El Piso, de activismo LGTBIQ+, de la sexualización, de body positive, de salud mental y de mucho más.


A LA DERIVA BUSCANDO RUMBO


“Treintañeras a la deriva es un poco como estamos todas. Una generación que sabemos hacer de todo, que nos prometían el oro y el moro y al final estamos como si tuviésemos veinte años para lo bueno y para lo malo”


¿Cómo empezó tu carrera como actriz?


Siempre me ha gustado la interpretación y desde pequeña montaba obras de teatro en casa. Hacía mis cortometrajes y me inventaba historias con las barbies. Cuando tenía 12 años estaba yendo a clases de catequesis continuada y les dije a mis padres: ‘A esto ya no le encuentro sentido, ¿me puedo cambiar a clases de interpretación?’ Y entonces me cambiaron y empecé a estudiar en Nancy Tuñón, en Barcelona. Ahí estuve hasta los 18, pero mis padres me dijeron que tenía que estudiar una carrera, a parte de ser actriz si quería. A los 19 años empecé con la webserie El Piso y empecé a tomármelo más en serio. Es una de mis pasiones. Bastante vocacional.


¿Quiénes son tus referentes?


Me gustan mucho Carmen Maura y Concha Velasco, son muy powerful. Además de ser actrices han sido presentadoras, que es otra faceta que también me gusta mucho.


¿Qué estilo de música te define como persona?


Escucho y pincho un poco lo mismo. Soy muy ecléctica, me gusta todo tipo de música. Desde Rocío Jurado a las Spice Girls o Shakira. En mis sesiones solo pincho hits.


¿Cómo es Treintañeras a la deriva?


Es un proyecto en el que he dejado mucho de mí. He descubierto mis límites personales. Es un spin off de El piso, la web serie que hicimos hace diez años. Empezó como un pequeño homenaje por estos diez años que han pasado. El piso era un reflejo de la vida de los estudiantes de universidad. Treintañeras a la deriva es un poco como estamos todas. Esa generación que sabemos hacer de todo, que nos prometían el oro y el moro y al final estamos como si tuviésemos veinte años para lo bueno y para lo malo.


¿Qué personaje te gustaría interpretar a futuro?


Pues me gustaría mucho hacer como una peli inspirada en los 90 sin redes sociales. El tipo de vida que tendría una persona de 30 años en los 90's. Me gusta vivir en la época que vivo, pero si me pudiese teletransportar a otra época por un día lo haría encantada.


CÉSAR SEGARRA

¿Qué es el éxito para ti?


Vivir de lo que te gusta y ser feliz con lo que haces.


¿Qué proyectos tienes para 2022?


Me gustaría dirigir un cortometraje o una pieza audiovisual. Tengo algunas ideas. Me encantaría que Treintañeras a la deriva sea toda una serie.


¿Cómo te presentarías a alguien que no te conoce?


Muy paciente y muy curranta. Si me propongo algo lo hago.


¿Es difícil ser una treintañera?


Es difícil, es difícil, pero nada del otro mundo. Todos podemos con eso. Pero si nos tenemos que enfrentar a muchas cosas y ser una treintañera autónoma, mucho más difícil.


Si os llamase Netflix y os dijese queremos comprar treintañeras a la deriva, pero a precio coste. ¿Qué le dirías?


Si viniese Netflix y ofreciese eso, lo haríamos. Tal y como están las cosas no estamos para decir que no, pero nos gustaría mantener la esencia. Treintañeras a la deriva es una serie muy trash, muy underground y tiene que seguir siendo así. De hecho, por eso hemos vuelto a YouTube. No queremos ni una super cámara, ni una súper localización, ni efectos especiales. Queremos algo costumbrista.


EN PALM SPRINGS


“Me gusta que pase el tiempo porque cada año me siento más a gusto conmigo misma”


CÉSAR SEGARRA

¿Cuál es el mayor sueño de Laura?


Seguir viviendo de la música y del cine. Para mí eso ya es un sueño, si lo consigo soy feliz.


Si pudieses elegir un recuerdo a lo largo de tu vida, ¿cuál sería?


Hace tres años estuve en un hotel en Palm Springs y ese momento es en el que más en paz estuve conmigo misma y con el entorno. Muchas veces cuando me agobio, voy a ese momento.


¿Te preocupa tu aspecto físico?


Me preocupa, y más ahora que soy una treintañera a la deriva. Sí, intento cuidarme. Tampoco soy muy obsesiva, pero me preocupa.


¿Tienes miedo el paso del tiempo?


Me gusta que pase el tiempo porque cada año me siento más a gusto conmigo misma.


EL BACKSTAGE


“Antes de cancelar a lo loco hay que contrastar lo que ha pasado en cualquier situación”


CÉSAR SEGARRA

¿Cuál es tu opinión sobre las redes sociales?


Están muy bien cuando las sabes utilizar y no te utilizan las redes sociales a ti. A todos nos genera más o menos ansiedad. Hay que saber gestionarlas.


¿Cuál es el backstage del Instagram de Laura Put?


Soy bastante sincera y creo que eso es algo también que le gusta al público y a las marcas ya que es muy real lo que pongo. Es cierto que en las redes sociales ponemos solo lo bonito, no solemos poner lo malo.


¿Hay alguna causa social en la que creas que deberías participar?


En muchas y siempre intento poner mi granito de arena en lo que puedo. A cualquier cosa que me llaman por teléfono para colaborar diría que sí porque pasan tantas cosas en el mundo....


¿Cuál es tu opinión sobre la tasa rosa?


Me parece muy fuerte. Que las mujeres nos tengamos que gastar un dinero extra no tiene ningún tipo de sentido.


¿Crees que usar tu voz es importante para el mundo?


Sí. Mi voz y la de todos. Si todos usásemos nuestra voz un poquito, llegaríamos a más gente y haríamos más ruido.


¿Cuál es tu consejo para aquellas personas que sufren rechazo por ser quienes son?


Que hay que creer en uno mismo. Cada persona es única y especial.


¿Qué hace especial a Laura?


Soy fiel a mí misma. Me da igual si a la gente le gusto más o le gusto menos. Yo tengo mis ideas claras y siempre lucho por ser yo misma.


¿Es difícil pertenecer al colectivo LGTBIQ+ en España?


Queda mucho por hacer, pero también hemos avanzado mucho. Me siento una afortunada porque para mí todo ha sido muy fácil. No he tenido que salir del armario públicamente con mi familia, tampoco con mis amigos. Todo ha sido una manera muy natural y nunca he tenido ningún problema, pero yo creo que es más por mí y por mi manera de ser. Pero sí que entiendo que hay mucha gente que no la ha tenido tan fácil como yo y que hay mucha lucha por hacer. En definitiva, hay que normalizarlo porque todavía a día de hoy se señala a la persona homosexual.


¿Crees que llegará el día en el que no haya que decir mamá, papá, soy homosexual?


Sí que llegará el día y no está tan lejos, porque yo creo que en cuanto nuestra generación empiece a tener hijos estará más normalizado. Tengo sobrinos y lo ven con una naturalidad mucho mayor a la que lo veíamos nosotros.


¿Qué es para ti la salud mental?


Es uno de los temas a tratar en este siglo porque no se cuida la salud mental, no se educa, pero ya ni a nivel de colegios ni educación en familia, ni a nivel de la Seguridad Social. La salud mental es tan importante como si te haces un esguince en el pie. En mi familia es un “Palante palante, venga, no pasa nada, todo bien”. No pasa nada si un día estás mal, tienes ansiedad y te pasas el día entero llorando. Debería haber una asignatura sobre salud mental en los colegios.



¿Ha habido un problema en los años anteriores en lo que se ha definido como mujer real?


Por supuesto. Me he sentido víctima también de eso porque, aunque estoy bajo los cánones, también he tenido mis momentos. Ahora peso 10 kg más que hace 3 años que estaba excesivamente delgada. Ganar peso me ha creado inseguridades y no estar del todo a gusto con mi cuerpo. Que se estén empezando a utilizar modelos más inclusivas y que el canon de belleza estándar de la mujer haya cambiado es algo completamente necesario.


¿Es un lavado de cara de por parte de la industria?


Un poco las dos cosas. Por un lado, es hacer imagen de marca, pero por otro lado … por algo se empieza, ¿no? Están dando visibilidad a otro tipo de cuerpos.


¿Qué opinas de la sexualización?


Cada uno puede hacer lo que quiera en este sentido mientras lo haga por voluntad propia. Cuando detrás hay una industria que te lo exige o una persona que te lo exige ya no me parece bien.


¿Se perpetua en la industria de la moda el abuso?


Yo creo que gente cerda hay en todas partes, pero da la casualidad que en este sector de la moda han salido más a la luz.


¿Has sufrido alguna vez acoso?


Claro. Las mujeres llevamos sufriendo el acoso desde siempre. Por ejemplo, cuando pincho en sujetador, tengo al moscardón pegado. Cuando voy con mi novia ahí por según qué sitio no nos damos la mano para no aguantar a un tío pesado mirando. Ese es el tipo de acoso que he sufrido.


¿Alguna vez has tenido miedo al volver a casa?


Mi madre me hace que le mande un mensaje cuando llego a casa, está en otra ciudad y yo tengo 32 años. Cuando me despido de mis amigas nos mandamos un mensaje un montón de veces. Eso lamentablemente es así, lo que pasa es que yo por lo menos lo tengo asumido.


¿Qué te pasó por la cabeza cuando viste que las redes sociales eclosionaban contra tu ex compañero de reparto Sergi Pedrero?


Flipé al principio porque no tenía ni idea de nada. Me pilló en Lisboa sin móvil y de repente por la noche en el hotel vi el móvil y todo lo que había pasado y… puff no sé… Hoy en día es muy fácil cancelar a cualquiera y se cancela muy rápido. La solución más sencilla es contrastar información y ver lo que hay detrás antes de cancelar a nadie y quien realmente tiene que estar cancelado que se cancele, sea Sergi o cualquier otra persona.