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  • Javier Gómez

MILÁN FASHION WEEK SS23: workwear, seducción y (mucho) denim

La Semana de la Moda Masculina de Milán dio el pistoletazo de salida a un año que viene marcado por el optimismo, las ganas de brillar y por correr un tupido velo a todo lo que se refiere a estos dos últimos años vividos.


Llega el deseo de sumergirse, esta vez de lleno, en el calendario que esta edición tiene preparado para la próxima temporada Primavera/Verano 2023. Una serie de propuestas en las que encontramos una pasarela desarrollada sobre un formato híbrido, eso sí, desbancada (por fin) por las presentaciones físicas y con un sabor muy diferente a las anteriores. Pues, la moda es únicamente MODA en mayúsculas, si se vive con una experiencia apta para todos los sentidos. Si quieres saber todos los detalles que se esconden detrás de la artesanía Made in Italy, solo tienes que seguir leyendo. ¡Bienvenidos a la Milán Fashion Week SS23!:


FENDI

Una de las primeras marcas que se puso en la casilla de salida fue Fendi. La italiana bajo la dirección creativa de Silvia Venturini Fendi, desplegó todo un diálogo entre las texturas, los estampados y el denim. Un recorrido por la estética del workwear y del skate de mediados de los 90 que se entremezcló con una gama cromática centrada en el azul aciano, el ocre, el masilla y el gris plateado. Colores que demuestran la fuerte inspiración en la naturaleza, y un Fendi de Venturini que poco se aleja del womenswear Spring 22 de Kim Jones.

VERSACE

La seducción masculina llegó en forma de Medusa. La Primavera/Verano 2023 de Versace es de todo menos tímida. Una yuxtaposición entre la opulencia clásica y lo ultramoderno dirigida al hombre atrevido y con una personalidad fuerte de Donatella. Los estampados de pitón, el látex color limón, los bodies y los colores vibrantes (que ya forman parte de la esencia de la casa), fluyeron por una pasarela cargada de vanguardia con ciertos toques de una tradición recontextualizada. “Esta colección evoca un cierto sentido de renovación y ofrece una nueva y muy contemporánea imagen del hombre típicamente Versace. Se trata de una fusión entre el arte pop y el clasicismo, un tipo de contraste que significa todo para mí, ya que no solo me hace reflexionar, sino también sentir”, declaró Donatella Versace.


PRADA

Prada, por su parte, dejó a nuestra elección el uniforme que luciremos la próxima temporada. “Prada Choices”, nombre con el que se bautizó a la colección SS23 al frente de Miuccia Prada y Raf Simons, estuvo cargada de prendas que se cuelan en nuestro fondo de armario, y a las que no solemos renunciar en nuestro día a día. A priori, una propuesta simplista, poco arriesgada y con una paleta de color apagada pero indiscutiblemente refinada, que en su “alma”, estuvo centrada en los fundamentos del vestir. Los trajes, los abrigos — que sirvieron de inspiración para sus invitaciones — los jerséis, las camisas, el denim y el cuero dominaron todos y cada uno de los looks. Asimismo, la colección fue toda una declaración de intenciones con cierta nostalgia infantil al más puro estilo Simons. Los pantalones cortos y los abrigos bañados en cuadros rojos, rosas y azules fueron el guiño perfecto a nuestra etapa escolar. “La colección trata sobre la sencillez como concepto, como elección. Nos interesa la idea de las modas, incluso la de las tendencias, y ésta es una. Se trata de ropa que la gente puede llevar realmente, pero con un impacto. Eso para nosotros es la moda, ahora. Gran parte de lo que es la base constituye realmente una elección conceptual — un abrigo, unos vaqueros, un traje. Parecen sencillos, pero son el resultado de un proceso, de una elección — hay cientos de abrigos, ¿por qué este es el adecuado? Es una combinación de un largo proceso de diseño y decisión, y luego de instinto. Es una cuestión de estilo”, apuntó Miuccia Prada.

JW ANDERSON

JW Anderson, puso el broche final al domingo con una puesta en escena y una colección que fue el ejemplo perfecto de que el efecto de la moda trasciende a la propia industria. Una propuesta que, en ocasiones, rozó lo caricaturesco con un equilibrio exquisito entre lo tradicional y lo arriesgado. El desfile arrancó con unos manillares de bicicletas a modo collar sobre los que descansaban las prendas, los monopatines se convirtieron en un accesorio más irrumpiendo entre los jerséis, las bisagras sirvieron como punto de unión en las sudaderas y camisetas, y objetos que, en la actualidad, podrían considerarse como vintage u obsoletos como los CDs o los códigos de barras se imprimieron sobre camisas, camisetas y sudaderas. El denim, en esta ocasión desgarrado, también formó parte de la interesante propuesta del diseñador británico.