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  • Foto del escritorPablo Aragón Blanco

CARTA DEL DIRECTOR: La bandera de la libertad

Llevo años pensando en lo que significa ser parte del colectivo LGTBIQ+. Años creyendo que mi privilegio era la libertad real, pero me he dado cuenta que la bandera multicolor o la bien llamada del arcoíris va más allá de un significado de unión. Es la representación de que nos queremos vivos, libres y en las calles. El grito al unísono viene con glitter, unicornios, pestañas postizas y mucho color.

 

Y no confundan esta última frase, no estoy trayendo a bien el último cartel con el que la ciudad de Madrid ha querido “engalanar” sus calles, eso sí, sin bandera en el ayuntamiento mediante. Porque para que quede bien claro el pride es más que una fiesta, es más que tacones y vasos de cocktail, es una reivindicación por los que ya no están, por aquellos que sufren el odio y una representación de la lucha de un grupo perseguido dentro y fuera de nuestras fronteras. Porque nuestras armas son los abanicos y nuestra meta final la igualdad.

 

No es que quiera ser un activista más con una voz que en mayor o menor medida la alza a los cuatro vientos con el fin de ser escuchado en la viralidad. Estoy más que harto de los discursos vacíos y del poder de la palabra caduca que se pierde en la inmensidad. Me cuesta ver cómo hay que enseñar a ciertos reductos sociales que el #loveislove es más que un hashtag y al ver que los incidentes de LGTBIfobia aumentaron un 20% en Madrid en 2023 pierdo la fe en la humanidad. A veces incluso siento que en vez de avanzar vivimos en el eterno retroceso. Otras tantas enarbolo y agito bien fuerte la bandera por si las masas intranquilas entienden mi propia existencia como una molestia.

 

Porque hacen falta referentes en el mundo y hemos visto como en los últimos años Miley Cyrus, Cara Delevingne, Lil Nas X, Ezra Miller, Colton Underwood, Lady Gaga, Elliot Page, Demi Lovato, Kristen Stewart, Kit Connor, Matt Bomer, Jonathan Bailey y Joe Locke, entre otros, han ayudado a miles de menores del colectivo con la visibilización y representación global. Incluso nuestras cover story de este mes de julio como Jedet o Zane Phillips hacen activismo con su propia experiencia vital.  Ya lo dijo Simone de Beauvoir: “En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación".

 

Y es que el miedo a veces nos maniata y nos paraliza. Pero la ilusión por crear familias basadas en el amor nos hace querer ser fuertes por nuestros futuros hijos. Pienso en cómo voy a educar a mi hijo, cómo le voy a enseñar a querer a quién quiera querer y le mostraré el amor que tengo a su padre. Mi próxima paternidad me ha cambiado la perspectiva y me ha hecho reflexionar sobre el mundo que quiero dejar a mí retoño. Las familias LGTBIQ+ somos activismo, somos lucha y somos diversidad.     

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